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domingo, 3 de abril de 2011

La relación Santa

Lo fundamental del Curso como filosofía, sería el Perdón, la expiación, pero la relación santa es la espina dorsal como método de trabajo. Es donde realmente podemos trabajar los principios que indica el curso.
Una relación santa no esta supeditada a la forma que tenga, eso puede cambiar, no importa que sea nuestro padre, nuestra pareja, un compañero.... Se realiza con una persona que elegimos, una persona que realmente nos importa. Lo más importante que podemos hacer aquí es dar honor a los otros, a nuestras relaciones, a nuestros padres, a nuestros hijos, la familia es Sagrada.
Tenemos que entregar esa relación en nuestra vida deliberadamente. "Esta relación te la entrego Padre " y que su único propósito sea para el beneficio de los tuyos.
Y no vale que sea contigo mismo, ha de ser con el que aparentemente es otro. Finalmente esa persona es tú mismo, es tu espejo. La mayor parte de las veces no podrás ver al otro con los ojos de Cristo, especialmente cuando está en su ego o te está atacando, entonces lo único que quieres es salir corriendo, atacar o esperar para atacar mas tarde.
La relación santa se hace en un momento de cordura, en un momento en el que estas conectado con Dios en el que te das cuenta que lo único que tiene sentido es tu relación con Dios, lo que es de dios, lo que es divino. Cuando alguien nos ataca nos vemos dominados por nuestra ira, por nuestra rabia.

Es un convenio, una promesa que haces con el espíritu, no con la persona. Entregamos una RELACION. No importa si tu pareja está o no en esto, es tu compromiso con el espíritu. Sería mejor que ambos se comprometieran en una relación santa porque así los dos reman en la misma dirección, pero no es necesario, solo se requiere uno que diga al Padre: "Voy a amar a este hermano como tu quieres que yo ame".
Y el único amor que es real aquí es el amor de Dios y nosotros tenemos que hablar como ama Dios. Nuestra palabra no vale mucho, damos nuestra palabra y al día siguiente la cambiamos Sin embargo nuestra esencia es puramente íntegra y esa compromiso con Dios, lo vamos a cumplir.

Finalmente lo que aprendemos con esa relación santa lo trasladamos a todas nuestras relaciones. Llegara un momento en el que lo único que nos satisface es tener una relación santa.
El propósito de la Relación santa es que retomemos la manera en que nuestro padre quiere que nos relacionemos los unos con los otros.

El curso menciona la relación santa desde el capitulo 17 hasta el 22.

Es grandioso el amor que podemos tocar en esta vida, debemos mantenerlo y conservarlo. Cuando se toca este amor, es como un recién nacido que debemos proteger, porque el hábito, la condición del mundo es tan densa!
Y debemos saber que se puede llegar y que podemos tocar a otros con este amor, perdonarlo todo. No vale la pena mantener nada que nos haya herido. Las personas que nos hirieron sentían tanto dolor como nosotros cuando nos hieren. Recordemos que el que ataca, aquel que ha perdido la razón, es el que mas amor necesita.

ENTREGARLO

El Espíritu Santo nos va a limpiar de todo lo que nos duele, esa es su función, la nuestra, es entregárselo todo. Atrevernos a mirar dentro nuestro y entregárselo todo. Nada que hayamos podido hacer puede cambiar la valía que tenemos ante Dios, ningún error.
No atacamos nada, no atacamos a nadie.
Este es un replanteamiento en el que te entregas con el Padre. Dios nos está pidiendo que sigamos perdonando y que lo hagamos porque sí.

NO JUZGAR

La relación santa es un compromiso a perdonar absolutamente, es un convenio que hacemos con el Espíritu Santo con respecto a una persona en tu vida. Es el compromiso de ver al "Cristo" en esta persona. Es en esa relación que entregas al espíritu, donde te comprometes a no juzgar a ese ser, donde vas a poner en practica la propuesta del Curso : "Ver más allá del error de tu hermano, pasar por alto". Te comprometes a no levantar falsos testimonios de tu hermano. Cada vez que renuncias a tu juicio y no dejas que el ego diga cómo tienes que ver a tu hermano, puedes comprobar por ti mismo el estado de felicidad que esto trae. El curso dice que no creas en nada, que lo apliques. Es la experiencia que vas a tener la que te va a convencer de la veracidad de estas palabras.

La Relación Santa nos trae de vuelta a la conciencia de lo que ya somos. Somos un solo ser, cuando nos damos cuenta de esto, ya no deseamos causar más dolor. Porque si somos uno, si tu eres yo ¿a quien estoy causando dolor?

CON QUIEN

La persona elegida para hacer esta propuesta con el espíritu es aquella "con quien estés". Comienzas con esa persona que te vino a la mente. Probablemente tú ya lo sabes.
Esta relación va a servir para procesar todo lo que tienes en contra de todo el mundo. Simplemente trabajando con una relación y entregándosela al Padre con todo tu corazón para que sirva solo para sus propósitos. Te comprometes con el Padre a no juzgar o condenar a este ser. Llevar a cabo esto en el estado que estamos en el mundo, supone cierto esfuerzo por nuestra parte. Pero tenemos la fuerza para hacerlo.

Debemos ver nuestras relaciones en grande, evitando engancharnos en pequeños detalles que no soportamos del otro, aquí el único perfecto es el Espíritu Santo. Todos nosotros tenemos fallos, no aspiremos a ser perfectos sino a dar el mejor amor que podamos dar. Pasemos por alto. Soltemos esto, veamos lo bueno de la otra persona. El camino de Dios es sencillo, nos iluminamos por lo sencillo. Mi Padre quiere que todos encontremos el camino de vuelta. No nos podemos imaginar sus ansias por ver a su Hijo de vuelta. Podemos con nuestros actos hacerlo feliz, complacerlo, vivir para complacer al Padre. Y esto lo vamos a llevar a cabo con una Relación Santa. Sería estupendo que todas las parejas se comprometieran en Relaciones Santas, amarse, eso es lo mas grande. Amar es una elección. Amando elegimos ver en el otro solo lo bueno, seguir amando. No podemos ni imaginarnos la dicha que aporta una relación santa. Es lo que todos anhelamos, lo que realmente queremos es la unión. Lo mas terrible es la condición de estar separados. Es parte del error original que nos separamos de Dios. Nunca podemos separarnos de nuestra fuente, sin embargo el HIJO pensó que se sintió separado de Dios y en ese momento se sintió separado de todo.
El otro entonces, se convirtió en otro. Vemos el dolor del otro, el problema del otro, pero es nuestro propio problema. Así que estamos llenos de soledad y vamos a romper esta soledad.
Porque finalmente la relación principal en la vida es la relación con tu creador, pero la única manera en que la realidad de esa relación con Dios se vuelve manifiesta, es a través de tu relación con tu hermano. A Dios se le habla aquí o sino no tiene sentido.

Los compromisos tienen que ser totales, para siempre, porque tu eres para siempre.

Y no dejar a esta persona sola en su sufrimiento, en el dolor.
Solo existen dos emociones el amor y el miedo. Si ves a tu relación santa que no esta en el amor, recuerda que está en el miedo. Cuando el otro está en el ego tienes el compromiso de ver su realidad, aun cuando él no la está viendo, míralo con los ojos de Cristo. Y esto nos puede tomar una vida entera. Pero es nuestra salvación porque es algo que siempre te lleva al amor. Cuando hacemos este compromiso con el Espíritu Santo (no con la persona), esto se convierte en tu camino. Y más tarde aplicarás todo lo que has aprendido con tu relación santa al resto de la humanidad y todas serán relaciones Santas.

Puedes ver que un hermano está haciendo algo que no es de Dios, debes recordar que es un ser que está confundido con ilusiones. Bendícelo, entrégaselo a Dios para que vea con sus ojos, puedes orar por él. Cuando oras por alguien, lo amas. Cuando oras por otro ser, tu corazón se abre.


Lo único que espíritu santo quiere es que desees ir en dirección a Dios, eso es todo lo que nos pide. Que tu desees hacer lo bonito, lo noble, lo que enaltece.


La Relación santa no compite con ninguna otra relación. La relación que pueda tener contigo es total y completa y no compite con la relación que yo pueda tener con ella.
Al final de cuentas vas a ser impecable solo por el gozo que te da serlo. Y es entre tú y Dios porque haces las cosas con total impecabilidad. Desarrollas una relación tan personal con el espíritu que sabes que él está contigo sosteniéndote en pasar por alto el error de tu hermano, en entregar pensamientos negativos contra alguien, a pesar de toda la resistencia que este oponiendo tu ego para que no le bendigas, para que no perdones.


RELACIONES ESPECIALES

Cuando le entregamos una relación al Espíritu Santo nos comprometemos a que esta relación sirva solo para los propósitos de Dios.
Y sin embargo la vida nos trae situaciones que tenemos que hacer algo que cause dolor a otra persona. Cuando te comprometes en una relación santa puede que surjan situaciones difíciles. Sucede a veces que incluso relaciones estables que entregamos a Dios para que sigan su propósito, se puedan romper porque se tambalea el propósito original que las trajo.
Muchas veces entramos en relaciones que sirven únicamente a nuestros propósitos, siempre el yo. Todas las relaciones que tenemos aquí son especiales, especiales en el sentido del curso. Las relaciones especiales son las que tenemos normalmente, desde nuestro ego, desde nuestro ser inconsciente. Creamos una imagen de nosotros que no tiene que ver con nuestra verdad, así es como vamos por la vida.
Y este falso yo busca relaciones con las que poder sanar su amor propio herido, el dolor, lo que nos faltó, buscamos vengarnos en las relaciones especiales, llenar con ellas nuestras carencias. Buscamos relaciones desde el nivel del ego, que ciertamente son muy difíciles.

La relación santa va contrarrestar el empeño del ego de encontrar relaciones que le realcen a si mismo. Creamos ídolos y cuando ya no los adoramos suficientemente vamos a buscar otro. Buscamos halago y cuando no lo hacen los dejamos. Así, a lo largo de nuestra búsqueda, vamos creando cadenas de relaciones. Pero no estamos dando. Decimos que estamos buscando el amor y sin embargo es lo ultimo que estamos buscando. El amor que buscamos como ego nunca lo vamos a encontrar.

Al principio, cuando dos personas se atraen, se unen, se enamoran, la relación es real, pero es mas tarde que el ego utiliza esa relación y así es como la dañamos, dejándonos seducir por las demandas del ego. Pero ese amor que hubo al principio es real. Este es un motivo para que batallemos en el sentido de que vamos a mantener este amor vivo.

Vamos a trascender el orgullo, dejarlo de lado, que te hizo esto, que no te dio un regalo.... El ego va a hacer lo posible para evitar que estas dos personas lleguen a amarse completamente.
El ego es depredador en su naturaleza, no desea el bien a nadie, solo se ocupa de su pellejo, de si mismo, es la infelicidad. La relación santa es la esperanza, voy a amar como dios quiere que ame, no voy a dejar a mi hermano en su dolor incluso cuando su miedo se proyecta sobre mí. Ahí debes mantenerte y demostrarle que no puede hacerte daño, no en el sentido del ego, sino que vea que tu le amas a pesar de su ataque. No ceder ante el ataque, mantenerse firme, invertir con Dios porque lo único que te mantiene es tu compromiso con Dios. Si no, caeremos enseguida y al primer ataque se nos olvidan todos nuestros compromisos.

El secreto fundamental del curso es tomar la actitud: "HACER FELIZ". Te comprometes a hacer feliz a ese ser, esto no significa que violes tu integridad, tu ética, tu moral. Esta relación santa te puede pedir algo que sabes que te va a dar culpa, no le abandones, dile que no a la idea, pero no a él. Si tu das la espalda a tu hermano, no podrás evitar pensar que Dios te va a dar la espalda a ti, no se puede evitar. Dios sigue siendo en nuestra mente un concepto y va a ser tal y como tu eres con tu hermano. Si eres compasivo vas a saber que Dios es compasivo contigo. Por eso en el Curso todo el enfoque es con el otro, que seas compasivo con el otro, hacer feliz al otro. Eso es lo mas grande.

En este camino vas a desarrollar una moral que nace de entender, del amor de dios que te inspira, te vas a comportar de una manera tan moral, no en el sentido que impone la sociedad, sino una ética personal que te nace de adentro. Nunca hagas a otra persona lo que no quieras que te hagan a ti. Es la regla de oro. Si la mantienes nada te quitará tu paz. Si haces algo que no está bien, te llenas de culpa, pierdes tu paz. Tenemos que reclamarnos, clamar que somos los santos hijos de dios.



DE DOS EN DOS

Aun continúan vigentes y continuarán siempre, las palabras de Jesús: "Amaos los unos a los otros".
La relación Santa es el camino del curso, es el logro. Porque a Dios se va de dos en dos, no podemos llegar solos. No podemos llegar a Dios a menos que hayamos logrado amar a otro ser, haberlo perdonado completamente. Así se puede entrar en el reino de los cielos.
Dice el Curso que el Espíritu Santo es la "intención" del Padre, es nuestra conexión con lo divino en nosotros mismos.
En la relación santa lo que va a levantar el ultimo velo es atrevernos a mirar a Dios. Pero tenemos miedo, nos sentimos culpables de acercarnos a Dios. NO PODEMOS LLEGAR SOLOS porque la condición de "solo" es la condición de la separación.
Cuando llegamos a amar a un ser completamente, cuando hallamos llegado a perdonarlo completamente, es cuando se levanta el ultimo velo. Atreverse a mirar a Dios de frente.
En soledad podemos tocar momentos preciosos y bellos, pero solo habiendo amado, habiendo visto al otro ser como a ti mismo. Porque tu mente rompe en ese acto el concepto de la separación, entonces te vuelves hacia Dios. Esto no es mental, es una experiencia, pura realidad.
Es apostar a que dos personas lleguen amarse, realmente perdonarse, trascender todo lo que el ego ha montado para mantener la separación. La unión no se alcanza a través del cuerpo, es a través de la entrega de nuestra totalidad. En esa unión de dos seres está la semilla del fin de la muerte. Jesús resucitó y probó que la muerte no es real porque la vida no puede morir. El Curso dice que la muerte es la consecuencia del pecado.
Lo que Jesús logró, lo logró para nosotros La causa de esto es que todos tenemos una mente común.
Una relación santa implica dos seres que trascendieron su yoismo y vieron el nosotros mismos, el uno, rompiendo el concepto de separación.
La relación santa es el camino mas rápido a Dios donde vas a poder trabajar el perdón. Lo que Dios a unido nadie lo puede separar. Cuando tu has entregado al Padre tu relación, eso es para siempre.
Lo que sucede es que ya estamos relacionados, la relación santa trae a relucir la verdadera unión que ya tenemos.

DEL LADO DE DIOS

Nosotros tenemos responsabilidad en lo que esta pasando en el mundo. Cada vez que castigas a alguien porque te hizo algo, estas apoyando todas las barbaridades que se hacen, sigues sosteniendo el pensamiento que da lugar al castigo, al ataque. En un momento tienes que ponerte del lado de Dios decididamente. Parte de la función del curso es ayudarnos a tomar la misma decisión que Jesús tomó, escuchar una sola voz, la voz de Dios. El siempre te va a decir que tu hermano es inocente, siempre te dirá AMALO.
La voz del espíritu es apremiante, si la sientes vas a actuar, siempre te va instar a que perdones, a que veas mas allá de su error, a que no seas testigo de su ego.
Lo mas importante para la relación santa es la fe. Tienes que tener fe en tu hermano independientemente de lo que haga o haya hecho. Si estás firme con tu compromiso con Dios, vas a sostener la fe en tu hermano. Tu compromiso vale, se cuidadoso con tu palabra y si tienes que cambiar algo, pídele permiso a la otra persona y si no está conforme, debes mantener tu palabra. Siempre puedes renegociar pero si el otro dice no, consérvala. Así vas a aprender a ser muy cuidadoso, ser genuino contigo mismo en el sentido de ser responsable y decir sí cuando debes hacerlo e incluso aprender a decir no cuando es necesario. 


sábado, 2 de abril de 2011

El inconsciente nos delata


La mayor parte de nuestra experiencia está condicionada por algo que desconocemos. Un mundo sumergido en nuestra propia mente, con innumerables procesos psicológicos casi imposibles de controlar. Nuestra personalidad tiene marcas indelebles que se han generado en el pasado, debido a improntas en nuestra infancia, o incluso en momentos más recientes pero que seguramente, nos han pasado desapercibidos. No hace falta hablar de traumas para reconocer que nuestros recursos emocionales están profundamente dañados por el mundo tan extraño y hostil que hemos creado, y la forma en que nos tratamos los unos a los otros.
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Reaccionamos la mayor parte del tiempo. Filtramos los estímulos de nuestra interacción con todo e interpretamos de un modo automático, qué es lo atractivo y qué es lo que hay rechazar. Quien nos ataca y cómo debemos defendernos. Nuestro sistema de pensamiento es una amalgama indistinguible, entre ideales aparentemente escogidos de forma voluntaria y creencias arraigadas en el subconsciente. En nuestro fuero interno se libra una batalla entre la oscuridad y la luz, la más antigua de las batallas. Un anhelo trascendente nos impulsa, un deseo visceral nos retiene. Sin embargo, en ciertos instantes nos elevamos por encima del campo de batalla, y descubrimos que todo lo que percibimos es una mera proyección. ¿Cómo ha sucedido esa sensación de unidad? ¿Podemos hacer algo consciente para realizarla?
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Podemos tender un puente hacia el inconsciente, con cierta facilidad, si aceptamos que tememos y rechazamos lo que desconocemos. Pero lo que desconocemos somos nosotros mismos. Proyectamos el inconsciente hacia el exterior, ¡y después nos negamos a aceptar que ocultamos pensamientos y emociones!  La negación es el arma más eficaz de la mente dividida, la mantiene en un estado de incomprensión y confusión constantes: oculta tras un velo imaginario, el amor permanente que subyace en cada experiencia de relación. Desconocemos al otro, al negar que él esté expresando nuestro inconsciente. Por eso el otro es tu hermano, no por ninguna cuestión emotiva o afectiva, sino porque os unís en la misma conciencia y quedáis virtualmente separados, en el mismo inconsciente.  La proyección es el juicio que hacemos contra  cualquiera, sea un asesino o un amigo, y en el que imposibilitamos la liberación de nuestros pensamientos inconscientes, de la sanación de nuestra mente. Al no reconocer que nuestra experiencia parte, exclusivamente, de la interpretación de las demás personas según la imagen que tenemos de nosotros mismos, confirmamos la separación (de la conciencia del inconsciente). La percepción que es un reflejo, no un hecho, proyecta tanto lo que deseamos como lo que rechazamos en los demás, por lo que, con un mínimo de honestidad, es relativamente fácil reconocer en cada relación esa contradictoria batalla entre las dos caras de la mente.  
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Yo me he escondido en ti, tú no sabes que estoy adentro tuyo, por la misma falta de atención. ¡Hacerme responsable por mi experiencia de ti es todo lo que necesito para que mi inconsciente quede revelado! Atención y Responsabilidad. La atención es la conciencia alumbrando todo lo que mira, la responsabilidad el impulso del amor por fundirse con todo lo que toca. Si yo pongo la mirada del amor sobre ti, mi inconsciente ya no tiene un lugar donde esconderse.

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domingo, 27 de marzo de 2011

Encontrándonos

El Amor se encuentra amando. 


Igual que te encuentras tú...



Ama sin mirar a quien

“Pero a vosotros que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian; bendecid a los que os maldicen y rogad por los que os calumnian. Si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores aman a quienes les aman. Y si hacéis el bien a quienes os hacen el bien, ¿qué mérito tendréis? Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada por ello; y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los ingratos y con los malos.”

Jesús. Lc 6, 27-38

sábado, 26 de marzo de 2011

Gnana Yoga

Gnana Yoga (Jñāna-yoga) o ‘sendero del conocimiento’ es uno de los tipos de yoga mencionados en el hinduismo.

El gnana yoga enseña que hay cuatro medios de salvación:
  • Viveka (‘discriminación’): la habilidad de diferenciar entre lo que es real/eterno (Brahman) y lo que es irreal/temporal (la materia). Este es un concepto importante incluso en textos más antiguos que el Bhagavad guitá, y frecuentemente invocan la imagen de un cisne, que los hindúes creen que mientras bebe puede separar la leche (o el soma) del agua.
  • Vairaguia (sin raga, sin pasión): la práctica de hacer como si no hubiera apego por nada que sea temporal.
  • Shad sampat: (‘seis virtudes’):
    • Śānta (tranquilidad)
    • Dama (control de los sentidos),
    • Uparati (renuncia al placer)
    • Titikṣā (paciencia)[7]
    • Śraddhá (fe ciega)
    • Samadhana (concentración).

  • mumukṣútua (deseo de liberación).

jueves, 24 de marzo de 2011

Si lo aceptas te será útil

Es justo en el instante en que el terapeuta se olvida de juzgar al paciente, que la curación se produce. En ciertas relaciones, nunca se alcanza este punto, aunque ambos puedan cambiar sus sueños en el proceso. Pero no será el mismo sueño para ambos, y por lo tanto no es el sueño de perdón en el cual un día ambos despertarán. El bien es salvaguardado. Pero se ahorra muy poco tiempo. Los nuevos sueños perderán su atractivo temporal, para volver a convertirse en sueños de miedo, que es el contenido de todos los sueños. Así, ningún paciente puede aceptar más de lo que esté dispuesto a recibir, y ningún terapeuta puede ofrecer más de lo que cree tener. Hay pues, un lugar para todas las relaciones en este mundo, y aportarán tanto bien, como cada uno acepte y utilice.

Psicoterapia de UCDM

sábado, 19 de marzo de 2011

Los Siete Rayos

Hace casi un siglo, Alice Bailey empezó a transcribir las enseñanzas de su maestro, Djwal Kool, “el Tibetano”. Dicho maestro le reveló la estructura de todo el universo conocido y desconocido en función de Siete Rayos de cualidades bien concretas. Dichos rayos además de estar presentes en los objetos “inanimados” también determinan los campos de tu personalidad agregada, tu campo mental, emocional y físico. Además de describir las características de estos cuatro campos, va más allá y afirma que tu Alma individual también se ve afectada por la cualidad de un rayo concreto lo cual guarda una relación directa con tu propósito individual.

Rayo I: Voluntad y Poder

Al Primer Rayo se le denomina de Voluntad o Poder porque los seres que pertenecen a él llegan al Poder a través de su fuerza de voluntad. El sendero de este Rayo es el más rápido pero también el más difícil. Hay muy pocos seres humanos actualmente que expresen las cualidades de este rayo porque muy pocos serían capaces de resistir la tremenda energía que supone la expresión del primer Rayo en su estado puro. El hombre de Primer Rayo es un líder, y siempre se le encuentra al frente de la actividad que ha decidido emprender. Es un destructor de las formas cristalizadas. El método característico es la fuerza de voluntad. Estos seres son capaces de "conquistar el cielo por la violencia".

Rayo II: Amor y Sabiduría

El método de este rayo es el de reunir o juntar. Es el Rayo de la dualidad y en él se sintetiza el Amor y la sabiduría. El hombre de este Rayo siempre tiene deseo de adquirir conocimiento puro, independiente del conocimiento adquirido, por eso su mente siempre está dispuesta a escalar nuevas cimas para conseguir más comprensión, más sabiduría. Si no hay amor se vuelve frío y egoísta. Y si falta voluntad es inactivo. La fusión del amor y la sabiduría proporcionan al hombre del Segundo Rayo una inteligencia clara, y facilidad para enseñar a los demás su visión sintética.


Rayo III: Inteligencia Activa

Este es el rayo del pensador abstracto. Rige la filosofía, las matemáticas, la metafísica y también la Astrología. Mediante la imaginación captan la esencia de la verdad; son idealistas, impulsivos, soñadores y teóricos. El hombre de este Rayo debe estar en continuo movimiento y creación cuidando de realizar todo de forma desinteresada. Suelen ser poco prácticos y les encanta regodearse en sus propias acciones y creaciones. Los individuos del tercer Rayo descubren el sendero a través de reflexiones filosóficas pero lo recorren mediante una actitud de entrega y servicio a los demás. 


Rayo IV: Armonía a través del conflicto

Este es el Rayo de la lucha y la inestabilidad porque en él están presentes las cualidades de la actividad y de la inercia. Cuando rige la inercia la persona se siente atraída por las comodidades, arrastrándola a un estado de dejadez. Mientras que cuando están bajo la actividad se convierten en personas de gran valor, efectivas e intuitivas. Suelen crearse situaciones de mucha tensión como consecuencia del enfrentamiento de los pares de opuestos, pero son estas dolorosas experiencias las que les llevan a una rápida evolución. Las personas de Cuarto Rayo aman la belleza, la armonía, el color. Son personas sensibles y cariñosas, pero los continuos cambios de humor hace que algunas veces resulte difícil convivir con ellas.

Rayo V: Conocimiento concreto

Es el rayo de la mente concreta, de la investigación científica. Los individuos de este Rayo aman los hechos. A pesar de que su punto de vista suele ser estrecho, les gusta actuar con lógica. Su principal problema es la rigidez mental, por ello es importante para él aprender a estudiar las cosas libre de todo juicio preconcebido y aceptando el resultado tal y como es. El individuo de este Rayo es el más materialista de todos. El hombre de Quinto Rayo debe aplicar el conocimiento para adquirir fuerza interna y confianza en sí mismo. La disciplina interna y externa le aportan autoconfianza. El método para recorrer el Sendero es a través de la confianza en los demás y en sí mismo. 

Rayo VI: Devoción e Idealismo

El efecto de la actividad de este Rayo durante los últimos dos mil años ha sido entrenar a la humanidad en el arte de reconocer los ideales. A los ojos de las personas de este Rayo todo es perfecto o desastroso; es muy extremista. Sus fines humanitarios les empujan a sacrificarse. Son románticos, y necesitan entregarse a una causa. No son estadistas ni científicos, pero pueden ser magníficos poetas, amantes del arte, o grandes instructores cuando reconocen que sus cualidades pueden ser útiles a los demás. Les gusta pasar desapercibidos y cuando alguien les da una responsabilidad son cumplidores y efectivos. Los individuos de este Rayo recorren el sendero mediante la entrega y el servicio a los demás. 

Rayo VII: Magia y Orden Ceremonial

El hombre de este Rayo se deleita por todas las cosas realizadas en forma decente y ordenada. Se sienten motivados por todo lo que es noble, digno, ordenado. Su meta es hacer lo más conveniente y pronunciar la palabra correcta en el momento oportuno. A pesar de querer aparentar gran fuerza y suficiencia carecen de autoconfianza. Son grandes idealistas y sienten un profundo respeto por la libertad de las personas que junto a ellas conviven. Las personas del Séptimo Rayo son mentalmente abiertas, y aunque les cuesta reconocer sus errores suelen ser dóciles y predispuestas a cambiar su forma de pensar. Algunas virtudes características de los que pertenecen a este rayo son: el poder para crear orden, ritualismo y ceremoniosidad, sentido del tiempo y del ritmo y poder para coordinar grupos

La Gran Invocación


Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres,
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres,
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres.
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal. 

Que la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra. 



La belleza y la fuerza de esta Invocación reside en su sencillez y en que expresa ciertas  verdades esenciales que todos los seres humanos aceptan innata y normalmente: la  verdad de la existencia de una Inteligencia básica a la que vagamente damos el nombre de Dios; la verdad de que detrás de las apariencias externas, el Amor es el poder motivador del Universo; la verdad de que vino a la tierra una gran Individualidad llamada Cristo por los cristianos, que encarnó ese Amor para que pudiéramos comprenderlo; la verdad de que el Amor y la Inteligencia son consecuencia de la Voluntad de Dios, y finalmente de que el Plan Divino sólo puede desarrollarse a través de la humanidad misma.

Alice A. Bailey

 

Joan Melé. Contigo somos + Paz

Joan Mele (subtitulos) Vcontigo somos+paz from Sinergia Medios Audiovisuales on Vimeo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Tú no eres eso


Sólo puedes hacerte responsable de lo que no es tuyo. ¿Cómo ibas a hacerte responsable de tu propio Ser? Lo que Eres, es el Responsable.
Eso que no eres tú, debes aceptarlo y transformarlo hasta que se haga parte de ti o desaparezca de tu conciencia.


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Tienes derecho a los Milagros

Pedir Ayuda, 
te ayudará a Comprehender que somos Infinitos.




Un amor de discernimiento

Lo que hace un buen médico cuando alguien tiene una hemorragia severa, es obviamente ponerle sangre, pero no se queda transfundiendo sangre toda la vida; mientras transfunde la sangre cierra la herida. Si queremos sobrevivir en el plano emocional, además de transfundir energía, valor o ánimo es necesario cerrar las heridas y tratar esas cicatrices profundas y sensibles que aún no acaban de sanar.

Las relaciones humanas no se rompen, se desanudan. Cuando rompemos relaciones algo también se rompe dentro de nosotros: perdemos integridad adentro y afuera, pues nos quedamos con la herida del resentimiento que afecta permanentemente nuestra vitalidad. Si desanudamos con paciencia los lazos que nos une , esos lazos jamás se romperán aunque estemos muy lejos; nos llevaremos el regalo de la lección aprendida más que el sentimiento de fracaso que nos amarra al pasado.

Los resentimientos son cicatrices sensibles en tu corazón que generan úlceras, hipertensión, cáncer, colitis, artritis y muchas enfermedades crónicas. El nombre y apellido de muchas de las enfermedades que vemos en la práctica clínica es resentimiento, o sea, sentimientos no resueltos o mal reparados porque hubo una ruptura en la relación. No permitan jamás que una relación llegue al extremo de la ruptura que destruye y desintegra es red de soporte emocional que da sentido a la vida: de la integridad de esa red depende el pronóstico de la salud, la enfermedad y la vida. Si no tenemos una red de relaciones íntegra, nuestra susceptibilidad de enfermar o de morir es de 3 a 5 veces mayor , es lo que dicen todas las estadísticas.

Hay una definida relación entre la capacidad de curarse de una enfermedad grave y la calidad de relaciones que uno tiene consigo mismo y con otros. Dos estudios recientes sobre la evolución de algunas formas de cáncer- melanoma y cáncer de seno- demuestran cómo el reunirse periódicamente para compartir el dolor, la esperanza, la alegría, en un contexto de psicoterapia grupal de apoyo, puede duplicar la expectativa  de vida y mejorar la calidad de la supervivencia.

Si a mí en medicina, alguien me dijera: mire descubrimos un medicamento que duplica la supervivencia de los pacientes con cáncer de mama metastático o con melanoma metastático, – que son muy malignos -, yo les diría: ese es un médicamente imperial, eso es una revolución en la medicina, ya estaríamos hablando por prensa, radio y televisión. Bien, ese medicamento existe y es el soporte afectivo.

Suministramos esa poderosa medicina cuando restauramos el ritual de desarrollo. – aquí en el seminario taller se pasa alguien de primera fila y Jorge le extiende los brazos y se abrazan – empezamos el seminario dándonos un abrazo pero terminamos el seminario así, (la gira y colocándose detrás de ella la vuelve a abrazar colocando una de sus manos sobre la frente de ella), “yo te doy mi soporte, te puedes recostar en mi, en mi hombro, en mi corazón, me puedes sentir, puedes contar conmigo”.

Pero aunque no envuelvan a alguien en sus brazos, si ustedes le dicen desde su corazón -puedes contar conmigo, él ya se está soportando en ustedes, ustedes lo están amamantando con la esperanza, le están dando sentido a la vida, y el hilo para volver a tejer la integridad, que es un hilo de sentido. Podemos vivir de muchas maneras pero sin sentido es imposible vivir. Realmente por donde se nos reventó el hilo de la vida, en nuestra cultura es por el lado del sentido. El sentido no es verbal Se comunica con la mirada, desde el silencio, con la actitud, desde el acompañamiento, desde los actos, desde los hechos, desde la vida. “Por sus obras los conoceréis”; cuando con toda la vida decimos: “puedes contar conmigo”, estamos reconstituyendo el ritual de desarrollo. Y el ritual de desarrollo es el punto de partida de la vida; es lo que más necesitamos cuando nacemos y también cuando nos estamos muriendo,necesitamos silencio, acompañamiento, ternura, disponibilidad, es todo lo que necesitamos. Necesitamos un hombro donde llorar, necesitamos en quien soportar nuestro dolor; necesitamos un colchón amortiguador, para que nuestras caídas no sean tan duras.

Ese sentirse amado por Dios en todas las cosas nos lleva a una forma de oración: Es orar como si aquello que pedimos ya nos hubiera sido concedido. Es el llamado “Efecto Isaías”, una esperanza que ya es viva confianza; es el sentirse querido por Dios; ya sea por Dios Padre, por el Dios que también vive en tu padre o en tu amada, en tu hijo o en tu terapeuta. No es posible de veras vivir sin la experiencia del amor: el sentirse amado es el alimento esencial de la vida.
Así que entramos en el mundo del soporte interior:
Un mundo de amor que va naciendo del ritual de desarrollo y se prolonga en la amistad, un amor incondicional desde el que se construye la libertad. Ese es el territorio del poder, que conquistamos cuando el guerrero convertido en bienhechor, ha descubierto, en la derrota de su ego, el sagrado misterio del dar para construir interior el templo sagrado del amor. En ese templo se restaura la integridad de un amor que no posee, que no reclama, que no depende nunca de nadie, porque sólo se soporta en el dar. Nacemos al gobernante que puede distribuir los bienes de su reino con la ayuda del mago, que aplica la magia distributiva de quien da a cada quien según su necesidad. Todo su dar es un don del amor, toda su ciencia conduce a la sabiduría del sabio que sabe que vivir es el arte de ocupar el propio lugar para ejercer el rol que a ese lugar corresponde. El gobernante se hace sabio y fluye en la alegría de esa levedad que asciende desde un soporte que sostiene sin amarrar. Y de nuevo ese soporte es de la esencia del amor incondicional de donde brota toda auténtica amistad. Por las puertas de la amistad entramos al corazón;,conmovidos desde el corazón, recorriendo el sendero del Guerrero y el Bienhechor, encontramos en la derrota del ego la conquista del reino interior.

La primera gran expansión de conciencia es el acceso al gobierno del cuerpo físico, el primer reino que conquistamos en el camino de regreso al Ser. Tomamos posesión de nuestro cuerpo, entramos con reverencia al templo interior, cuando lo conocemos. Cuántos mensajes cifrados del cuerpo que aún no comprendemos, ¿ cuántas enfermedades nacen de la ignorancia de las necesidades de nuestro instrumento? Una sinfonía de interacciones moleculares, atómicas, electrónicas, un concierto de fuerzas y energías, un paisaje estrellado de neuronas como un cielo interior en un cerebro que aún no hemos estrenado. Ese cuerpo es el patrón de organización de la energía y la información: es un espacio donde han quedado grabada las huellas del tiempo. El cuerpo es el cauce en el que se mueve una conciencia, que lleva el plan de la vida hasta la última de las células.

El gobernante comprende que su cuerpo físico, el territorio de su reino, no es la esencia de su realidad: ese territorio externo es apenas el escenario de múltiples interacciones que expresan el nivel de la conciencia. Sobre la unidad física, el escenario, se reflejan siete notas fundamentales, o siete colores: cuatro colores sutiles, que se llaman los cuatro éteres y tres colores más densos que son, el sólido, el líquido y el gaseoso. Pero este cuerpo que vemos apenas es la sombra de ese doble que llamamos, el doble etérico.
Empezamos entonces a acceder a la sanación, al mundo del color, del sonido, al mundo de la circulación del prana; empezamos a leer los órganos en otro sentido; empezamos a ser conscientes de que nos nutrimos, no solamente de cosas materiales sino que también, por el polo neurosensorial, nos alimentamos del Sol, del aire, del prana del mar, del prana de la naturaleza; comprendemos que somos responsables del cuerpo de la tierra que también tiene un cuerpo etérico, en el seno del cual tenemos la vida y que si destruimos la tierra estamos destruyendo nuestra vida. Nacemos, desde el punto de vista energético, a otro tipo de ecología que aparece cuando hemos tomado posesión de nuestro instrumento y podemos ser maestros de nuestra energía.

Posteriormente, llega el momento en que tomamos posesión de nuestra energía emocional: ese momento es sagrado, se le llama la Segunda Iniciación. Nacemos a nuestra humanidad cuando nacemos a nuestra energía y tomamos posesión del templo de nuestro cuerpo. Avanzamos en nuestro proceso de humanización cuando controlamos las emociones, cuando el jinete controla el caballo, cuando controlamos nuestros impulsos, cuando no somos sus víctimas sino que utilizamos la bestia, los impulsos, como el caballo alado, es decir: cuando lo tomamos como lo mejor de nuestra fuerza y le damos la dirección de nuestros pensamientos. Eso quiere decir cuando el sendero del científico y el sendero del místico se encuentran en nuestro quinto centro, es decir: el corazón asciende a la cabeza, la cabeza desciende al corazón y en el camino de encuentro entre los dos, surge la palabra creadora, la palabra iluminada, nace un creador porque es dueño de su magnetismo.

El hombre tiene un potencial magnético enorme, ese potencial magnético, emitido por su corazón puede trasformar la vida si tiene amor con discernimiento.
El poder que adquirimos es amor más discernimiento, es amor luminoso; ya no es amor ciego, el amor ciego puede ser un peligro mayor. De amor estamos enfermos, de amor se enfermó esta naturaleza, el amor sobreprotector, el amor condicionado, el amor condicional, el amor del mercenario: todas estas variedades de amor han creado nuestra cultura y nuestra civilización. Es decir, que “por amor”, como consecuencia de eso que llamamos amor, que son apegos y enamoramiento, estamos destruyendo el planeta.

Pero cuando accedemos a un amor pleno de luz, a un amor pleno de discernimiento, empezamos a controlar nuestras emociones y ascendemos al segundo piso de nuestro poder; al segundo nivel de nuestro poder, que es el control emocional, a eso lo llamamos, la Segunda Expansión de Conciencia, o la Segunda Iniciación. Ya estamos de este lado, ya no estamos del lado izquierdo en que descendíamos, ya empezamos a ascender a nuestro origen. Empezamos el Sendero de Retorno, el Sendero del Hijo Pródigo, el Sendero de Regreso a la Casa del Padre.
Descubrimos en ese poder emocional, el orden implícito, de un océano de sensibilidad. Ya no somos las olas, ya no estamos a merced del viento; ahora podemos profundizarnos en nuestro propio océano, para conquistar la serenidad, una condición sanadora que brota del alma.

Jorge Carvajal

domingo, 13 de marzo de 2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Dukha

La raíz del sufrimiento no es la ignorancia, sino el miedo inherente a cualquier sensación de separación. El miedo causa un bloqueo en la Comunicación de tal modo que resulta en ignorancia, y en consecuencia deseo de obtener (saber, sentir. actuar). La incompleción permanente de este circuito cerrado trae la culpabilidad, justamente por no sentir compleción ni plenitud en nada de lo que hacemos para resolver esa sensacion de carencia y separación.


Noble camino óctuple



Karta Purkh

Te lo tienes que pasar bien, aunque ese no es el objetivo. Hacer de tu vida una experiencia complaciente para omitir el sufrimiento que oculta la existencia en este mundo no es sólo irresponsable, sino que sella el inconsciente para ti y toda tu relación con el universo.


Te lo tienes que pasar bien porque aún requieres una motivación para ser feliz. Disfrutar de la vida en este plano no es un derecho, es un desafío.


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jueves, 10 de febrero de 2011

Desatino controlado

-¿Con quiénes practica usted el desatino controlado, don Juan? -pregunté tras un silencio largo. El chasqueó la lengua.
-¡Con todos! -exclamó, sonriendo.
-Entonces, ¿cuándo decide usted practicarlo?
-Cada vez que actúo.
En ese punto sentí necesidad de recapitular, y le pre gunté si desatino controlado significaba que sus actos no eran nunca sinceros, sino sólo los actos de un actor.
-Mis actos son sinceros -dijo-, pero sólo son los actos de un actor.
-¡Entonces todo lo que usted hace debe ser desatino controlado! -dije, verdaderamente sorprendido.
-Sí, todo -dijo él.
-Pero no puede ser cierto -protesté- que cada uno de sus actos sea únicamente eso.
-¿Por qué no? -replicó con una mirada misteriosa.
-Eso significaría que nada tiene caso para usted y que nada ni nadie le importan en verdad. Yo, por ejemplo.
¿Quiere usted decir que no le importa si yo me convierto o no en hombre de conocimiento, o si vivo, si muero, si hago cualquier cosa?
-¡Cierto! No me importa. Tú eres como Lucio, o como cualquier otro en mi vida, mi desatino controlado.
Experimenté una peculiar sensación de vacío. Obvia mente no había en el mundo razón alguna para que yo hubiera de importarle a don Juan, pero a la vez yo tenía casi la certeza de que se preocupaba por mi en lo personal; pensaba que no podía ser de otro modo, pues siem pre me había dedicado su atención completa durante cada momento que yo había pasado con él. Se me ocurrió que acaso don Juan sólo decía eso por estar molesto conmigo. Después de todo, yo abandoné sus enseñanzas.
-Siento que no estamos hablando de lo mismo -dije-. No debía haberme puesto como ejemplo. Lo que quise
decir es que debe haber algo en el mundo que a usted le importe en una forma que no sea desatino con trolado.

No creo que sea posible seguir viviendo si nada nos importa en realidad.
-Eso se aplica a ti -dijo-. Las cosas te importan a ti. Tú me preguntaste por mi desatino controlado y yo te dije que todo cuanto hago en relación conmigo mismo y con mis semejantes es precisamente eso, porque nada importa.
-La cosa es, don Juan, que si nada le importa, ¿cómo puede usted seguir viviendo?
Rió, y tras una pausa momentánea, en la que pareció deliberar si responderme o no, se levantó y fue al tras patio de su casa. Lo seguí.
-Espere, espere, don Juan -dije-. De veras quiero saber; debe usted explicarme lo que quiere decir.
-A lo mejor no es posible explicar -dijo él-. Cier tas cosas de tu vida te importan porque son importantes; tus
acciones son ciertamente importantes para ti, pero para mí, ni una sola cosa es importante ya, ni mis acciones ni las acciones de mis semejantes. Pero sigo viviendo porque tengo mi voluntad. Porque he templado mi voluntad a lo largo de toda mi vida, hasta hacerla impecable y completa, y ahora no me importa que nada importe. Mi voluntad controla el desatino de mi vida.
Se acuclilló y pasó los dedos sobre unas hierbas que había puesto a secar al sol en un gran trozo de arpillera. Me hallaba desconcertado. Jamás habría podido antici par la dirección que mi interrogatorio había tomado. Tras una larga pausa, pensé en un buen punto. Le dije que en mi opinión algunos actos de mis semejantes tenían impor tancia suprema. Señalé que una guerra nuclear era defini tivamente el ejemplo más dramático de un acto así.
Dije que, para mí, destruir la vida en toda la faz de la tierra era un acto de enormidad vertiginosa.
-Crees eso porque estás pensando. Estás pensando en la vida -dijo don Juan con un brillo en la mirada-. No estás viendo.
-¿Me sentiría distinto si pudiera ver? -pregunté.
-Una vez que un hombre aprende a ver, se halla solo en el mundo, sin nada más que desatino -dijo don Juan en tono críptico.

Hizo una pausa y me miró como queriendo juzgar el efecto de sus palabras.
-Tus acciones, así como las acciones de tus semejan tes en general, te parecen importantes sólo porque has
aprendido a pensar que son importantes.
Puso una inflexión tan peculiar en la palabra "aprendido" que me forzó a inquirir a qué se refería con ella.
-Aprendemos a pensar en todo -dijo-, y luego en trenamos nuestros ojos para mirar al mismo tiempo que pensamos de las cosas que miramos. Nos miramos a nosotros mismos pensando ya que somos importantes. ¡Y por supuesto tenemos que sentirnos importantes! Pero luego, cuando uno aprende a ver, se da cuenta de que yano puede uno pensar en las cosas que mira, y si uno no pue de pensar en lo que mira todo se vuelve sin
importancia.

Una realidad aparte.
Carlos Castaneda



Elige con corazón un camino

 Mi risa, así como todo cuanto hago, es de verdad -dijo don Juan-, pero también es desatino controlado porque es inútil; no cambia nada y sin embargo lo hago.
-Pero según yo lo entiendo, don Juan, su risa no es inútil. Lo hace a usted feliz.
-¡No! Soy feliz porque escojo mirar las cosas que me hacen feliz, y entonces mis ojos captan su filo gracioso y me río. Te lo he dicho incontables veces. Siempre hay que escoger el camino con corazón para estar lo mejor posible, quizá para poder reír todo el tiempo.
Interpreté sus palabras en el sentido de que el llanto era inferior a la risa, o al menos, quizá, un acto que nos
debilitaba. El aseveró que no había diferencia intrínseca y que ambas cosas carecían de importancia; dijo, empero, que su preferencia era la risa, porque la risa hacía a su cuerpo sentirse mejor que el llanto.

En este punto sugerí que, si uno tiene preferencia, no hay igualdad; si él prefería la risa al llanto, la primera era sin duda más importante. Don Juan mantuvo tercamente que su preferencia no quería decir que no fueran iguales, y yo insistí diciendo que nuestra discusión podía extenderse lógicamente al planteamiento de que, si todas las cosas eran supuesta mente iguales, ¿por qué no elegir también la muerte?
-Eso hacen muchos hombres de conocimiento -dijo-. Un día desaparecen así no más. La gente piensa que los emboscaron y los mataron a causa de sus hechos. Prefieren morir porque no les importa. En cambio, yo prefiero vivir, y reír, no porque importe, sino porque esa preferencia es la inclinación de mi naturaleza. Si digo que prefiero o escojo es porque veo, pero el asunto es que yo no escojo vivir; mi voluntad me hace seguir  viviendo a pesar de cuanto pueda ver. Tú no me entiendes ahora a causa de esa costumbre que tienes de pensar así como miras y de pensar así como piensas.
Esta frase me intrigó sobremanera. Le pedí explicar qué quería decir con ella.
Repitió la misma formulación varias veces, como dándo se tiempo para organizarla en términos distintos, y luego remachó su argumento diciendo que con lo de "pensar" se refería a la idea constante que tenemos de todo en el mundo. Dijo que "ver" disipaba esa costumbre y, mien tras yo no aprendiera a "ver", no podría comprender lo que él decía.
-Pero si nada importa, don Juan, ¿por qué va a impor tar que yo aprenda a ver?
-Una vez te dije que nuestra suerte como hombres es aprender, para bien o para mal -repuso-. Yo he apren dido a ver y te digo que nada importa en realidad; ahora te toca a ti; a lo mejor algún día verás y sabrás si las cosas importan o no. Para mí nada importa, pero capaz para ti importe todo. Ya deberías saber a estas alturas que un hombre de conocimiento vive de actuar, no de pensar en actuar, ni de pensar qué pensará cuando termi ne de actuar. 

“Por eso un hombre de conocimiento elige un camino con corazón y lo sigue: y luego mira y se regocija y ríe; y luego ve y sabe. Sabe que su vida se acabará en un abrir y cerrar de ojos; sabe que él, así como todos los demás, no va a ninguna parte; sabe, porque ve, que nada es más importante que lo demás. En otras palabras, un hombre de conocimiento no tiene honor, ni dignidad, ni familia, ni nombre, ni tierra, sólo tiene vida que vivir, y en tal condición su única liga con sus semejantes es su desatino controlado. Así, un hombre de conocimiento se esfuerza, y suda, y resuella, y si uno lo mira es como cualquier hombre común, excepto que el desatino de su vida está bajo control. Como nada le importa más que nada, un hombre de conocimiento escoge cualquier acto, y lo actúa como si le importara. Su desatino controlado lo lleva a decir que lo que él hace importa y lo lleva a actuar como si importara, y sin embargo él sabe que no importa; de modo que, cuando completa sus actos se retira en paz, sin pena ni cuidado de que sus actos fueran buenos o malos, o tuvieran efecto o no.

Una realidad aparte
Carlos Castaneda

...Ríamos pues


No sé tú

A mi se me hace que cuando tienes una relacion santa,  la complejidad y toda la dificultad de este mundo se simplifica hasta el punto mas álgido de la sencillez, que la comprensión se convierte en un hecho, que toda la emocionalidad humana se diluye con una gota de tinta en todos los ríos de la tierra, que las palabras no sobran ni faltan...


Que nada importa y todo tiene un valor preciosísisisimo. Y todo todo eso aunque el otro no lo sepa. Pero lo importante es que tú la tengas, que conozcas tu relación santa. Porque es, quizá en este universo, la unica relación que no es cosa de dos.



Sólo la verdad es Verdad.

La forma de la ayuda no es la Ayuda.
La Ayuda tomará una forma sólo porque no podemos ver que sólo el Amor es Amor.


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sábado, 29 de enero de 2011

Ser feliz por uno mismo

Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento. Sufres porque no aceptas lo que te va ocurriendo a lo largo de la vida y porque tu ego te hace creer que puedes cambiar la realidad externa para adecuarla a tus propios deseos y necesidades egoístas y egocéntricos.

Pero la verdad es que lo único que sí puedes cambiar es la interpretación que haces de los acontecimientos en sí, conociendo y comprendiendo cómo funciona tu  mente. Si tu interpretación del hecho te reporta sufrimiento es  que actúas movido por la ignorancia; si te deja paz interior o te trae armonía y satisfacción, no cabe duda de que actúas movido por la sabiduría. Ante el sufrimiento, el miedo, la tristeza o la angustia, hazte una simple pregunta: ¿qué es lo que no estoy aceptando? La respuesta te hará comprender que la limitación que origina todas estas desagradables reacciones está en tu propia mente y no en ninguna otra parte. En realidad, nadie puede hacerte daño: tu ego es el que te hace reaccionar automática y negativamente ante lo que te sucede, te dicen o te hacen. Tu ego es el único responsable de tu malestar interior, por mucho que te esfuerces en buscar culpables fuera de ti mismo. Cuando compruebas la veracidad de estas afi rmaciones a través de tu experiencia personal, dejas de intentar cambiar la realidad externa para acomodarla a las exigencias de tu ego y comienzas a trabajar sobre tu realidad interna para aprender a aceptarla tal como es. A partir de entonces comprendes que has venido al mundo a aprender a ser feliz por ti mismo y a aceptar y amar a los demás tal como son. Éste es el llamado camino espiritual.

Gerardo Schmedling  
 Escuela de Magia del Amor 

lunes, 24 de enero de 2011

Auto Perdón


¿Qué culpa?, preguntas. Todas las emociones negativas de tu vida surgen de la tu culpabilidad/ vergüenza inconsciente, que debe ser llevada a la consciencia para poder deshacerte de ella.

Tus sentimientos de inadecuación o indignidad generan miedo al castigo. Si crees que hay algo malo en ti, o que has hecho algo malo, tendrás miedo a ser castigado, te defenderás de todo ataque imaginario. En cuanto sientas que alguien cuestiona tu valía, estarás dispuesto a apretar el gatillo.

Todo este escenario de culpabilidad y punición sólo está en tu propia mente. Si lo proyectas, incluirás en él a otros y entonces tendreis que resolver la situación juntos. Esto no hace sino aumentar el grado de dificultad. Es improbable que puedas resolver algo con otra persona cuando ni siquiera eres consciente de tu complicidad en el evento.

Más vale empezar por tomar conciencia de tus propios pensamientos. Pues no solo descubrirás que la culpabilidad está en la raíz de todo sufrimiento , también descubrirás que necesitas perdonarte a ti mismo. Sin auto-perdon, no hay liberación de la culpa. De modo que el drama de la redención también ocurre únicamente en tu propia mente.
Amor Sin condiciones
Paul Ferrini

domingo, 23 de enero de 2011

Waking Life (Despertar a la vida)

Waking Life (Despertar a la vida) 
Muestra las variadas conversaciones que un anónimo protagonista tiene con distintas personas que parecen entrar y salir de su vida sin motivo aparente. Pero paulatinamente se atisba un propósito detrás de los crípticos y profundos intercambios. La primera gran frase de Waking life, "dream is destiny" (el sueño es el destino), marca la gran idea sobre la que gira la película: entrometerse con el mundo de los sueños, tan inquietante y honesto como oscuro y apasionante, abrirse a él pese a no poder controlarlo, permitirse disfrutar al máximo del instante eterno que dura.

miércoles, 19 de enero de 2011

Dejar de querer para empezar a amar

Todos los seres humanos desean ser queridos. Pero ¿cuántos aman realmente? El verdadero amor actúa como un alquimista: convierte la ambición en altruismo y transforma el sufrimiento en felicidad.

Tal vez sea por la intensidad del frío. O quizás por una simple cuestión de tradición. Pero lo cierto es que enero es el mes preferido por los españoles para reflexionar sobre cómo marchan sus vidas. Después del despilfarro y la resaca navideños, muchos se refugian en el calor de sus hogares para hacer balance y fijar los clásicos propósitos de año nuevo.

Dejar de fumar. Estudiar inglés. Perder peso. Ir al gimnasio. Éstas son algunas de las promesas más comunes. Y dado lo difícil que nos parece cambiar de hábitos, damos por hecho que lo más importante es intentarlo. A malas, siempre podemos repetir el año que viene.

En paralelo, un nuevo propósito está emergiendo en el corazón de más seres humanos. Se trata de una promesa bastante menos concreta y mucho más intangible. A diferencia de otras, no suele pronunciarse, pues consiste en una práctica pacífica y silenciosa. Es el mayor de los compromisos que podemos hacer con nosotros mismos, y cumplirlo no requiere consejos ni estudios. Está por encima de cualquier otra meta. Ahora mismo, al menos una persona acaba de proponerse aprender a amar.

EL AMOR ES EL CAMINO

"Cuando el sabio señala la Luna, el necio mira el dedo" (proverbio chino)

Que hemos venido a este mundo a aprender a amar es una verdad ancestral. Se descubrió antes de que comenzara la historia de la filosofía. Zoroastro (630-550 antes de Cristo), Mahavira (599-527 antes de Cristo), Lao Tsé (570-490 antes de Cristo), Buda (560-480 antes de Cristo), Confucio (551-479 antes de Cristo), Sócrates (470-399 antes de Cristo), Jesucristo (1-33)... Todos los grandes sabios de la humanidad, cuyas enseñanzas dieron origen a las instituciones religiosas que conocemos hoy en día, dijeron esencialmente lo mismo: "Amar a los demás es el camino que lleva a los seres humanos a la felicidad".

Aunque muchos otros han seguido predicando con su ejemplo sobre el poder transformador del amor, pasan los años, las décadas y los siglos, y la gran mayoría de seres humanos seguimos sin saber amar. Aprender eso no entra en los planes de nuestro proceso de condicionamiento familiar, social, cultural, religioso, laboral, político y económico.

Como estudiantes nos hacen memorizar lo inimaginable. Luego nos preparan para ser profesionales productivos. Pero se olvidan de lo más básico. Así es como entramos en el mundo: sin saber gestionar nuestra vida emocional. Y si bien el éxito no es la base de la felicidad, ésta sí es la base de cualquier éxito. Por el contrario, desde pequeños nos hacen creer que el mundo está lleno de gente malvada. Que no hay que confiar en los desconocidos. Que lo importante es ocuparse de uno mismo e ir tirando. Así, el miedo, la frustración y el resentimiento van pasándose de generación en generación, creando una cultura basada en la desconfianza, la resignación y la insatisfacción.

MÁS ALLÁ DEL CONDICIONAMIENTO

"No es signo de salud el estar bien adaptado a una sociedad enferma" (Jiddu Krishnamurti)

La perversión de la naturaleza humana ha llegado hasta tal punto que a lo largo de este proceso de condicionamiento también escuchamos que la bondad es sinónimo de estupidez, pues uno siempre termina por arrepentirse de sus buenas acciones. Y que amarse a uno mismo es una conducta egoísta, propia de un narcisista. De ahí que hablar acerca del amor al prójimo suene ridículo.

Sean ciertas o no, todas estas creencias moldean nuestra percepción del mundo e influyen en nuestra forma de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos. Y no se trata de culpar a nadie, sino de responsabilizarnos de nuestro proceso de cambio y crecimiento. Lo que está en juego es nuestra libertad para decidir quiénes podemos ser. Y aquí no hay maestros, sólo espejos donde vernos reflejados. En última instancia, dejar de existir como orugas y empezar a vivir como mariposas es una transformación que sólo depende de cada uno.

El reto consiste en cuestionar nuestras creencias, por más que atenten contra el núcleo de nuestra identidad. De ahí que este aprendizaje surja como una iniciativa personal, un compromiso a largo plazo en el que la conquista del verdadero amor se convierte en el camino y la meta. Y no se trata de una moda pasajera. El autoconocimiento y el desarrollo personal son procesos cada vez más aceptados por la sociedad. Al haber tanta oferta y tratándose de un asunto tan íntimo y delicado, su utilidad dependerá de lo bien que sepamos elegir.

LOS ENEMIGOS DEL AMOR


"El amor es la ausencia de egoísmo" (Erich Fromm)

Según las leyes de la evolución, todo empieza con el conocimiento (información veraz). Luego viene la comprensión (experiencia personal). Sólo así es posible aceptar (dejar de reaccionar negativamente frente a lo que sucede) para poder finalmente amar (dar lo mejor de nosotros en cada momento). Por el camino hemos de vencer a nuestro mayor enemigo: nosotros mismos (nuestro mecanismo de supervivencia emocional, más conocido como ego). Para lograrlo es necesario ser sinceros (no autoengañarnos), humildes (reconocer nuestros errores), valientes (atrevernos a enmendarlos) y perseverantes (comprometernos con nuestro proceso de aprendizaje).

El miedo (a que nos hagan daño), el apego (de perder lo que tenemos) y la ira (de no conseguir lo que deseamos) nos esperan a la vuelta de la esquina. Un poco más lejos se esconde nuestra ignorancia (el desconocimiento de nuestra verdadera naturaleza), la causa última de nuestro egoísmo (tendencia antinatural que corrompe la actitud de los seres humanos), que es precisamente el que nos impide amar, que es nuestra esencia.

Igual que no tenemos que hacer nada para ver, no tenemos que hacer nada para amar. Tanto la vista como el amor son atributos naturales e inherentes a la condición humana. Nuestro esfuerzo consciente debe centrarse en eliminar todas las obstrucciones que nublan y distorsionan nuestra manera de pensar, sentir y ser, como el estrés, la negatividad, el victimismo, el odio, la desconfianza, la vanidad, la envidia, la arrogancia, la preocupación, la intolerancia, la cobardía, la avaricia, la indolencia, el orgullo, la impaciencia, la culpa, la tristeza...

DIFERENCIA ENTRE QUERER Y AMAR

"El amor es lo único que crece cuando se reparte" (Antoine de Saint-Exupèry)

Todos los vicios de la mente son fruto de interpretar de forma egocéntrica la realidad, una actitud impulsiva e inconsciente que nos impide aceptar lo que sucede tal como viene y a los demás tal como son. Ésta es la causa real de todo nuestro sufrimiento, que además nos encierra en un círculo vicioso muy peligroso. Para poder amar, primero hemos de albergar amor en nuestro corazón.

En este caso, el problema es en sí mismo la solución. Y lo primero que debemos saber es qué es el amor. No al que estamos tan acostumbrados, sino al de verdad. Porque una cosa es querer, y otra muy distinta, amar. Querer es un acto egoísta; es desear algo que nos interesa, un medio para lograr un fin. Amar, en cambio, es un acto altruista, pues consiste en dar, siendo un fin en sí mismo. Queremos cuando sentimos una carencia. Amamos cuando experimentamos plenitud. Mientras querer es una actitud inconsciente, relacionada con lo que está fuera de nuestro alcance, amar surge como consecuencia de un esfuerzo consciente, que nos hace centrarnos en lo que sí depende de nosotros.

Cuando uno ama no culpa, ni juzga, ni critica, ni se lamenta. Los que aman intentan dejar un poso de alegría, paz y buen humor en cada interacción con los demás, por muy breve que sea. Amar también es aceptar y apoyar a las personas más conflictivas, porque son precisamente las que más lo necesitan. Amar de verdad es sinónimo de profunda sabiduría, pues implica comprender que no existe la maldad, tan sólo ignorancia e inconsciencia. La paradoja es que el amor beneficia primeramente al que ama, no al amado. Así, el amor sana y revitaliza la mente y el corazón de quien lo genera. Por eso recibimos tanto cuando damos.

TODOS SOMOS UNO

"Creo que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra" (Martin Luther King)

Para saber si hemos aprendido a amar, tan sólo hemos de echar un vistazo a nuestra forma de comportarnos con los demás. No en vano, la relación que mantenemos con todas las personas que forman parte de nuestra vida es un reflejo de la relación que estamos cultivando con nosotros mismos. Como lo expresa el filósofo Darío Lostado: "Si no te amas tú, ¿quién te amará? Si no te amas a ti, ¿a quién amarás?".

Al darnos cuenta de que lo que les hacemos a los demás nos lo hacemos a nosotros mismos primero, tomamos conciencia de lo estrechamente unidos que estamos todos los seres humanos. No en vano, las etiquetas con las que subjetivamente describimos y dividimos la realidad son sólo eso, etiquetas. Y por muy útiles y necesarias que sean para manejarnos en el día a día, no deben separarnos de nuestra verdadera naturaleza: el amor incondicional.

Igual que los árboles ofrecen sus frutos cuando crecen en condiciones óptimas, los seres humanos emanamos amor cuando nos liberamos de todas nuestras limitaciones mentales. De ahí que si queremos saber cuál es la mejor actitud que podemos tomar en cada momento, tan sólo hemos de responder con nuestras palabras y acciones a la siguiente pregunta: ¿qué haría el amor frente a esta situación?