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viernes, 5 de noviembre de 2010

Pasajero perdido

 

 

"Esta es la esencia de todo sufrimiento humano:

Considerar permanente lo que por esencia es pasajero"

 


Anthony de Mello.

jueves, 4 de noviembre de 2010

No hay grados de dificultad en los milagros.

No hay grados de dificultad en los milagros. No hay ninguno que sea más "difícil" o más "grande" que otro. Todos son lo mismo. Todas las expresiones de amor son máximas.
Si bien dije que esta no es mi sección favorita, creo que este primer principio es una joya. Es una de las afirmaciones más importantes en todo el libro, y creo que Jesús también piensa igual, porque éste es un principio que aparece en distintas formas en los tres libros una y otra vez. Si pudiéramos entender cabalmente
lo que significa, que "no hay grados de dificultad en los milagros," entenderíamos todo lo demás en el Curso, porque ese principio contiene dentro de sí la semilla del sistema de pensamiento en su totalidad. El que "no hay grados de dificultad en los milagros" es como decir que todos los problemas del mundo son lo mismo -los que parecen mayores y los que parecen menores. No hay diferencia entre ellos.
Esto se puede entender cabalmente cuando reconocemos que afuera no existe mundo alguno. Si usted cree en la realidad del mundo de la percepción, del mundo físico o del mundo separado, entonces tiene que creer que hay gradaciones: hay cosas más grandes y cosas más pequeñas. Nuestro mundo todo, que realmente es decir todo el mundo de la percepción, se basa en sistemas y en diferencias. Todos tenemos conceptos de grande y pequeño, grueso y delgado, bonito y feo, masculino y femenino, noche y día, luz y obscuridad, problemas grandes y problemas pequeños, y así sucesivamente. Nuestra idea acerca de los colores también se fundamenta en eso: diferentes ondas de luz. Estas son partes inherentes del mundo de separación del ego -de que hay diferencias en este mundo.
Una vez creemos que el cuerpo es real, creemos entonces que hay ciertos problemas que son más críticos que otros. Si una persona padece de una enfermedad que "amenaza su vida," entonces ese es un problema serio. Si alguien tiene un dolor de cabeza decimos que ese no es un problema tan serio. No existe nadie en el mundo que no haya caído en esa trampa. Esto también adquiere la forma de pedir la ayuda del Espíritu Santo para algunos problemas y para otros no; o creer que El está muy ocupado para molestarse con nuestros inconsecuentes y tontos problemas; o creer que nosotros podemos encargarnos de éstos por nuestra cuenta.
En verdad, sin embargo, Sus soluciones nos producen miedo, pues las mismas significarían el deshacimiento del ego.
No obstante, el propósito de estudiar Un curso en milagros no es que nos sintamos culpables por caer en estas trampas. La idea cabal del Curso es que sepamos cuán dementes estamos y cuán demente es este sistema de pensamiento, de manera que podamos cambiar de opinión acerca del mismo. Usted no puede cambiar de pensamiento acerca de algo si no sabe que está ahí. Así que la idea de poner al descubierto al sistema de pensamiento del ego no es hacernos sentir aún más culpables de lo que somos o más estúpidos de lo que nos sentimos, sino ayudarnos a comprender que, en efecto, nosotros sí creemos en esto, de manera que podamos cambiar de idea al respecto. Y este primer principio nos pone en marcha con una detonación.
Por lo tanto, lo que esto significa es que tan fácil es sanar un cáncer como un simple dolor de cabeza. Es tan fácil sanar una amenaza de guerra nuclear como lo es sanar una disputa entre dos niñitos, porque todo es lo mismo. Todos emanan de un punto central, que es la creencia en la separación o la creencia en la culpa. Los problemas jamás están en el mundo externo, sino en nuestras mentes. Las cosas que hacemos en este mundo para aliviar el dolor se hacen en el nivel de los síntomas, lo que significa que se hacen en el nivel de la forma.
Uno de los principios claves en el Curso es la distinción que siempre nos pide que hagamos entre forma y contenido. Un curso en milagros enseña que sólo hay dos contenidos básicos en el mundo: Dios o el ego; amor o miedo; espíritu o cuerpo. Hay solamente dos percepciones básicas en el mundo: una es la manera del ego de mirar un problema y la otra es la manera del Espíritu Santo de mirar ese mismo problema.

Lo que ocurre es que estos dos contenidos aparecen luego en una miríada de formas. Cuando decimos que el contenido básico en el mundo del ego es la separación, resulta obvio cuántas formas distintas adquiere esta creencia. Algunas cosas tales como el dolor, el sufrimiento, la muerte, etc. las llamamos negativas. Algunas las llamamos positivas, lo que generalmente quiere decir que logramos lo que queremos, o que las personas están libres del sufrimiento externo. Pero la cuestión jamás radica en la forma que aparece en el lado derecho de la gráfica; la cuestión es siempre el pensamiento subyacente, aquí en el lado izquierdo (vea gráfica en la pág. 6).
En el Capítulo 23 hay una sección que se titula Las leyes del caos (T.23.II), la cual es muy difícil y una de las más importantes en el texto. Esta sección describe las cinco leyes que componen el sistema de pensamiento del ego y, en realidad, constituyen la contraparte de los cincuenta principios del milagro. (Ustedes pueden ver de qué lado está Jesús puesto que ofrece cincuenta principios del milagro y sólo cinco leyes de caos.)
La primera ley de caos es la contraparte exacta del primer principio del milagro. Esta afirma que la verdad es relativa y que existe una jerarquía de ilusiones. Algunas ilusiones son peores que otras, o algunas son mejores   que otras. Repito, esto es exactamente de lo que estamos hablando. Una vez usted cree que ciertos problemas son mayores que otros, tiene que creer que hay diferentes niveles de solución para los diferentes niveles del problema. Ciertamente, alguien que esté en el campo de la medicina sabe que si existe este síntoma, usted hace "A", y si hay otro síntoma hace "B", y si hay un tercer síntoma hace "A" y "B" o alguna otra cosa. Todas son cosas muy específicas que hacemos para sanar o resolver los distintos problemas que creemos tener.

Dicho sea de paso, el Curso hace bien claro que esto no significa que no se deban hacer estas cosas, pero yo
elaboraré eso más adelante cuando surja en relación con los principios de milagros (vea pág. 36-37).
Lo único que verdaderamente sana es deshacer la creencia de que estamos separados de Dios, que es de donde procede la culpa. Como veremos luego, otra manera de explicar qué es curación, sería "el unirnos." Si reconocemos que el único problema que existe es la creencia de que estamos separados, esto tiene que significar que la única manera de resolver todos los demás aparentes problemas es la unión.
Otra cosa que se pondrá de manifiesto a medida que trabajemos con este material es que Un curso en milagros enseña que la forma en que definimos un problema automáticamente establece cómo lo resolvemos.
Por eso es muy importante al trabajar con el Curso que siempre tengan presente que éste reconoce un solo problema, que es la creencia de que estamos separados. Si usted afirma que el problema es cualquier otra cosa, automáticamente está diciendo que la solución será otra.
La Lección 79 del libro de ejercicios señala que sólo hay un problema, por consiguiente sólo hay una solución. El único problema es la culpa, la separación, o el guardar resentimientos, y la única solución es el milagro, el perdón o el unirnos. Este primer principio, pues, realmente establece que: "no hay grados de dificultad en los milagros." A pesar de lo que creamos que es el problema, todos nuestros problemas pueden resolverse en la misma forma, simplemente cambiando nuestro pensamiento acerca de ellos.
P: A veces negamos las cosas y creemos que ya hemos cambiado de pensamiento...
R: Como dice al final del texto: "Las pruebas por las que pasas no son más que lecciones que aún no has aprendido que vuelven a presentarse de nuevo a fin de que donde antes hiciste una elección errónea, puedas ahora hacer una mejor..." (T-31.VIII.3:1). Obviamente, la mayor parte del tiempo no hemos deshecho toda nuestra culpa, y puede que haya relaciones que creemos haber sanado y resuelto y un año más tarde sucede algo y, ¡zás!, todos esos resentimientos vuelven a surgir. Todo el mundo ha tenido esa clase de experiencia.

Esto no necesariamente quiere decir que fracasamos cuando originalmente intentamos ocuparnos de ello. Lo que probablemente significa es que hicimos lo que pudimos en ese momento, y luego más tarde estuvimos listos para dar otro paso y sanar una capa más profunda de culpa. Luego se presenta una oportunidad y nos encontramos airados y molestos, nos sentimos agraviados y victimados, y eso nos indica que no nos habíamos
desprendido totalmente de esa creencia, puesto que ahora la proyectamos sobre esta otra persona. El ego quiere que creamos que somos unos fracasados; lo que el Espíritu Santo nos diría es que ahora estamos listos para dar otro paso. Esa es realmente la fuerza propulsora del Curso: ayudarnos a interpretar todo lo que sucede en nuestras vidas como una oportunidad de sanar y perdonar algo que estaba profundamente sepultado dentro de nosotros y que no sabíamos que estaba allí. Y no hay excepciones a ese principio.
En efecto, de donde emerge la gran pujanza del Curso es que el mismo es tan consistente y sencillo en todo lo que expresa. Realmente nos enseña una sola manera de juzgarlo todo en el mundo. Ese es el modo de Un curso en milagros: que todo lo que ocurre es una oportunidad para sanar nuestras mentes, y no importa que nos sintamos perturbados sobre algún incidente terrible del cual nos enteramos por el periódico, o si lo que nos perturba es una cosa trivial que sucede en nuestros hogares o en nuestras familias, nuestras comunidades o situaciones de trabajo.
P: Aunque puede que no haya grados de dificultad en los milagros, nosotros estamos bien convencidos de que sí los hay. En vista de ese hecho, ¿es probable que necesitemos experimentar el perdón con un asunto grande antes de llegar a los otros?
R: Trabajamos con lo que haya que trabajar. Algunas personas sienten que es todo lo contrario, que los asuntos grandes son demasiado. Así que practican con los pequeños: la persona que les corta en la carretera, o alguien que hace algo un tanto fastidioso, o algo que sus hijos deben hacer en la casa y que no hacen. Hay quienes encuentran más fácil lidiar con esas cosas que con asuntos mayores, y otros piensan lo contrario.
P: ¿Hay que hacer todas esas cosas?
R: No tiene que hacerlo, sólo que se sentiría mejor si lo hiciera.
P: ¿Significa también el primer principio que sería tan fácil curar un cáncer como curar un catarro?

R: Sí, pero usted puede equivocar la idea de que el problema es el cáncer o el catarro en el cuerpo. Ese no es el problema. El problema es el pensamiento que lo llevó a eso. El Curso dice que el único significado de algo es para qué es. Usted no se concentra en el síntoma del cáncer como tampoco debe concentrarse en la remisión del mismo, porque ese no es el problema. El cáncer puede servir un propósito, no sólo para esa persona en particular, sino también para la gente en la vida de ella -la familia, los amigos, los médicos, etc.
P: Así que "no hay grados de dificultad en los milagros" nunca significa realmente la cura de algo, en verdad
significa un cambio de percepción.
R: Exacto, significa un cambio de pensamiento. Discutiremos eso una y otra vez a medida que entremos en esto.
P: De acuerdo con eso, si su pensamiento ha causado la condición cancerosa y, de hecho, la mente se sana,
¿no se toma irrelevante el que el cáncer físico se cure o no?
R: Correcto. A menudo la gente usa la curación física como una manera de probar su salud mental o espiritual o la falta de ella. "Si realmente hago esto bien, entonces este tumor desaparecerá." Y, repito, lo que se logra es hacer ese error real. Cuando su mente realmente se sane, esto no será un asunto álgido para usted. No quiere decir que el tumor no desaparecerá. Sólo significa que su inversión no será hacer que desaparezca. Su inversión será lograr su paz mental.

P: ¿Acaso la muerte significa que sólo nos acostemos y renunciemos a nuestro cuerpo en el momento
apropiado?
R: Si "apropiado" significa para usted, que morimos cuando completamos las lecciones que vinimos a aprender, sí. Sin embargo, también podemos cambiar de idea y decidir abandonar nuestro cuerpo antes de completar esas lecciones. Como dice el Curso: "Y nadie muere sin su propio consentimiento" (L-pI.152.1:4).
P: ¿Hasta qué punto entra en juego la percepción compartida de la enfermedad de aquellos que nos rodean?
¿Hasta qué punto estamos cautivos en esa percepción aun cuando nuestra mente está en el proceso de cambio?
R: Dentro de cada uno de nosotros siempre hay dos voces. Tenemos la voz del ego y la Voz del Espíritu Santo. Pasamos la mayor parte del tiempo yendo de un lado a otro. Digamos que yo estoy realmente practicando lo que dice Un curso en milagros, pero que no lo practico en su totalidad. Aún tengo algunas dudas y algunos miedos, y tanto ustedes como otras personas se unen a mí y refuerzan seriamente la manera de interpretar del ego. No cabe duda de que eso reforzará mi ego. Si yo estuviera realmente firme, si reconociera que todo lo que el ego me dijo era falso, entonces no importaría cuántas personas, millares o millones, dijesen lo que quisieran. En lo más profundo de mi ser yo sabría que eso no importa. Pero si estoy titubeando, mi ego siempre estará a la expectativa de aquellas personas que pueda utilizar como testigos para reforzar su caso.
Pero el problema no es la gente que lo refuerza. El problema es que inconscientemente yo ando en busca de  sos testigos que probarán que mi ego tiene razón. Como todos sabemos, no hay que buscar muy lejos en el mundo. Si realmente usted quiere probar que la ira está justificada, que la enfermedad es terrible y que la separación es real, encontrará testigos por doquier. Mientras vacilemos, no hay duda de que los pensamientos negativos o egocéntricos de otras personas reforzarán los nuestros. Ellos no son responsables de los nuestros porque eso sería vudú, la idea de que usted puede influir en otra persona. El Curso jamás enseñaría tal cosa porque eso ubicaría la responsabilidad sobre otros hombros. Lo que Un curso en milagros diría es que los pensamientos de los demás o lo que ocurra en el mundo puede reforzar nuestro propio ego. Pero si usted está
realmente claro acerca de lo que cree, eso no tendrá efecto alguno. Jesús, indudablemente, sería el ejemplo máximo.
Por lo tanto, creer que fumar causa cáncer es caer en la trampa del ego; lo que lo causa es la culpa. Pero si usted cree que el fumar le es perjudicial, entonces no debe fumar. Si usted es diabético, y la enfermedad aún es parte de su sistema de pensamiento, entonces el no inyectarse insulina sería un intento inconsciente de castigarse a sí mismo, como lo sería el comer mantecado, etc. En este contexto, pues, cuidar de su cuerpo enfermo sería lo más amoroso y clemente que usted podría hacer.

P: ¿Qué significa "escuchar" al Espíritu Santo?
R: El decir que oímos al Espíritu Santo es realmente una metáfora, como lo es el referirnos a El como la Voz de Dios. El Espíritu Santo se comunica con nosotros a través de nuestra mente, y utilizará cualquier medio o vehículo que podamos aceptar. Así, puede ser lo que llamamos intuición, imaginación, un pensamiento o discernimiento repentino, un sueño, una sensación de que "escuchamos" palabras o de que surgen pensamientos que sabemos que no son nuestros. El no es exigente; usará cualquier cosa que le ofrezcamos.
Sigamos adelante, o de lo contrario no pasaremos de la primera línea. La segunda línea, por supuesto, es otra manera de expresar lo que hemos dicho. Decir que no hay milagros "más difíciles" o "más grandes" es lo mismo que decir que no hay problemas más grandes o más difíciles. Bill Thetford solía decir que el primer principio podía replantearse como: No hay grados de dificultad en la solución de problemas. Todos son lo mismo y, por lo tanto, todas las soluciones son la misma.
"Todas las expresiones de amor son máximas." Muchos de ustedes me han escuchado hablar de los dos niveles en que está escrito el Curso. El primero es el nivel metafísico al cual no vamos a dedicarle mucho tiempo hoy. El segundo es el nivel más práctico que contrasta las dos maneras de juzgar al mundo. Pero el primer nivel es realmente la parte del Curso que no admite componenda de clase alguna. Una cosa es totalmente verdadera o totalmente falsa; y no hay términos medios. No se puede estar un poquito embarazada; o está embarazada o no lo está. En el segundo nivel, vamos de un lado a otro todo el tiempo entre el ego y el Espíritu Santo. Pero esa afirmación, "todas las expresiones de amor son máximas," realmente es una aseveración del Nivel Uno: Usted no puede tener un poquito de amor. O tiene amor o no lo tiene, porque una de las características del amor es que éste es total, completo y no hay exclusiones, no hay excepciones. Todas las expresiones de amor tienen que ser máximas, lo cual es otra forma de decir que sólo hay un problema en el mundo. Ese problema es el odio o el miedo; y, por lo tanto, sólo hay una solución a ese problema, y esa solución es el amor. El amor no procede de nosotros; no proviene del mundo. El amor emana de Dios, a través del Espíritu Santo Quien nos inspira entonces a ser lo que podríamos llamar amorosos.

Un curso en milagros también nos enseña que nadie en este mundo puede ser amoroso, porque nos dice que el amor sin ambivalencia es imposible aquí (T-4.III.4:6). El sólo hecho de estar aquí significa que tenemos un ego, lo cual quiere decir que creemos en la separación. Esto significa que no podemos creer en la naturaleza del amor que todo lo abarca. Técnicamente, el perdón es el equivalente del Amor del Cielo en este mundo, y el amor nos llega de Dios a través del Espíritu Santo en nuestras mentes, Quien nos inspira todas las cosas amorosas que hacemos. Pero aquí con el uso de la palabra "amor" podemos ver cómo el Curso no es, ciertamente, muy estricto en el uso de la misma. A menudo hablará de amor en términos de lo que hacemos aquí.
P: ¿A qué se refiere él aquí entonces? Si "todas las expresiones de amor son máximas," eso aplicaría únicamente al amor de Dios.
R: Sí, pero al Amor de Dios a través del Espíritu Santo aquí. En otras palabras, el contexto de la aseveración es el milagro. El milagro procede del amor. El próximo principio habla sobre eso.

Kenneth Wapnick
Los 50 principios del Milagro 

Te desafio

“Existe un triángulo en nuestro interior cuyos vértices están formados por la práctica, la experiencia y la experiencia de la experiencia. Hay un fluir constante entre los tres. Si crees mucho pero no practicas sadhana, ¿cómo vas a cambiar realmente? Si crees en lo buena que es la gente, pero no sirves a nadie, ¿dónde está lo bueno? Sadhana se convierte en la clave. En términos del cuerpo y la posición, hay una ley para sadhana:

“Despierta, prepárate y mantente arriba”. Si no te preparas para el día, si no te colocas en una postura que te permita hacer frente al día, ¿cómo vas a mantenerte arriba? y ¿cómo vas a prepararte si las cosas ya están en marcha antes de que te levantes? Entonces, lo primero es levantarse bien pronto, antes de que empiecen a pasar cosas. Podrás colocarte en una posición, actitud y compromiso, listo para actuar. Entonces tendrás fuerza para mantenerte arriba. Y si te mantienes arriba, empezarás a estar por encima del Tiempo. El ser humano real es atemporal, está sobre el Tiempo. Mientras sientas que estás a merced del Tiempo, no estarás al nivel del ser humano extraordinario que hay en tu verdadero potencial. Y todo empieza con la sadhana y la postura. Así es como la postura espiritual mantiene tu espíritu en forma.”

Yogi Bhajan

martes, 2 de noviembre de 2010

El Hombre es milagroso

El hombre es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado.

Algunos dicen "no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe", pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.

La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿que pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la autosanación.

Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo.

Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿que cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo. 

El miedo provoca más lumbago que todas las hernias discales, todos los problemas articulares, todos los problemas de columna, porque el temor hace que metamos, literalmente, el rabo entre las patas, cerramos el esfínter anal interno, a ese nivel, hay un centro de energía muy importante y, nos cerramos a la vida, contraemos toda la musculatura lumbosacra, esa parte queda mal irrigada y nos dan unos lumbagos terribles, y ese lumbago es el nombre clínico del miedo.

Si logro reconocer el núcleo del miedo, si logro observar mi cuerpo y veo que tengo los glúteos y toda esta parte contraída, si logro respirar hacia esa zona y liberar el sentimiento del miedo, y llamar al miedo y decirle "tú eres la mejor parte de mi mismo, cuando asciendes y te revelas, eres mi prudencia, ya no eres miedo, sino que eres prudencia, eres parte de mi amor también". Cuando yo, a través de la respiración, logro ascender esa energía del miedo, y logro trasmutarla al altar del corazón, que es donde realmente nace el hombre que puede sanarse y puede sanar la vida, entonces desaparece el lumbago.

Mi resentimiento, mi odio, frecuentemente, está anclado en mis articulaciones. Yo estoy así totalmente rígido. A veces, con el puño apretado en la noche, inconscientemente, dispuesto a pegar y a agredir. Pues bien, ese dolor articular, es resentimiento congelado en esa parte del cuerpo. 

Si logro experimentar ese dolor y asociarlo a mi sentimiento de ira y a mi resentimiento, y logro comprender que mi resentimiento es algo que se construye en el plexo solar, que bloquea la energía aquí y no permite a la energía acceder a mi corazón, ni a mi sistema inmune, puedo hacer mucho más que el reumatólogo, o puedo ayudarle mucho, para curar y sanar mi artritis, y yo soy responsable, no tengo que esperar que el reumatólogo me resuelva el problema.

La enfermedad es mi problema, no es el problema del médico, es mi responsabilidad, yo también tengo que ver con eso. La medicina no puede ser el arte de pasarle la pelota al médico, porque le pagamos.

La nueva medicina de la consciencia, es el arte de responsabilizarnos de nuestra vida, y de descubrir que realmente podemos hacer mucho por nuestra vida.

Frecuentemente, vemos que una persona con un cáncer ha tenido un shock, o una pérdida afectiva muy grande. Si una pérdida afectiva le produce un vacío existencial de tal dimensión que se vuelve un vacío de energía, y permite que las células degeneradas puedan invadirle, es porque estaba apegado, ese es el problema del apego que yo debo reconocer. 

Si alguien se va y yo lo vivo desde el amor, desde el desapego, sé que su consciencia está conmigo, lo dejo partir no lo amarro. Muchas veces, vemos a alguien al que se le muere el papá o la mamá pero no lo deja partir, eso es literalmente cierto, se queda con parte de su energía anclada al plexo solar. Esa anclada energética puede crear crisis de pánico, de hipertensión, cosas violentas en la clínica. Si nosotros logramos que la persona se sane, es su alma la que lo sana. 

El sanador no lo hace por el paciente, yo como sanador soy un imán que le doy la carga que su alma necesita, realmente, la sanación es rescatar la autonomía, la autogestión, y la libertad del otro, para sanarse. 

La verdadera sanación es darte las herramientas para que tú, desde tu consciencia, te sanes, no desde tu consciencia racional, sino desde tu sentimiento, desde tu amor, desde tu afecto.

Frecuentemente cuando uno está haciendo una sanación, ve que la persona, aunque no le haya dicho ni una palabra, empieza a llorar y a sacar su resentimiento, y luego siente una sensación de paz, que no es mi paz, es su paz, es la paz de Cristo que también habita en la persona que está siendo sanada. La paz está ahí, ha estado siempre ahí, es parte de nuestra esencia, se trata simplemente de quitar todos aquellos apegos, aversiones, sentimientos, separatismos, toda aquella capa de ignorancia, para que la paz se revele tal cual es, y cuando la paz se revela, germina el amor, y cuando germina el amor la sanación es posible, aunque lo que tenga sea un cáncer, o un lupus.

Pero no te culpes si no lo logras, porque tú participas también en los problemas genéticos de la herencia, de la humanidad como grupo. Esto no es para creerse superman, uno puede ser muy orgulloso y decirse "estoy triste porque no me curé el cáncer", eso no es un fracaso, el cáncer es un maestro, a veces aprendemos la lección en una ocasión, otras veces necesitamos diez oportunidades, y otras necesitamos cien vidas tal vez, pero lo importante es aprender la lección. 

Uno no aprende medicina de un día para otro, hay lecciones supremamente complicadas y difíciles. 

También nos diplomamos o nos especializamos en el alma, cuanto más grande sea el desafío, más grande es la oportunidad de crecimiento. Yo solo les he puesto un ejemplo de cómo podemos retomar nuestras emociones, identificar nuestras emociones, aceptarlas, no seguir huyendo de ellas, y así poder transmutarlas. 

Pero una vez que sentimos la emoción, hay una pregunta fundamental ¿cuál es la lección que hay debajo de esta emoción negativa? ¿Cuál era el mensaje, qué me quería decir esta actitud y esta enfermedad? Cuando yo no digo NO, en la vida, termino resentido y con ira, pero la ira no es el problema, la ira me está diciendo que hay que aprender a reafirmarme diciendo NO. 

La ira es la mejor estrategia de autoafirmación. Cuando yo manifiesto la ira y la transmuto, esa ira se vuelve sanadora, es lo mejor de mi fuerza, mi ira barre y limpia la casa y hace las cosas más rápidamente, ustedes han visto a un ama de casa que en su ira revolotea y el almuerzo está hecho a las diez de la mañana.

Yo sabia cuando mi mamá estaba iracunda, porque a las diez de la mañana mi casa estaba como un espejo. Es así, la ira es una forma de energía que se puede transmutar físicamente, el hecho de que la transmutemos físicamente, no resuelve la fuente de la ira, la fuente de la ira es la necesidad de autoafirmarse, y la necesidad de autoafirmarse es la necesidad de renunciar a la falsa complacencia.

Crecer espiritualmente no es decirle que sí a todo el mundo. El crecimiento espiritual no tiene nada que ver con la bobada, perdónenme la expresión, pero ser espiritual no es ser bobo, y ser tolerante no es ser bobo, la tolerancia no excluye la autoafirmación. 

La autoafirmación es condición del crecimiento espiritual. Así que yo tengo que descubrir la lección, debajo del evento negativo, porque el evento negativo no es sino la apariencia, la sombra. Pero esa sombra cuando la quito abre una puerta luz, una lección que yo puedo aprender en mi vida.


Dr. Jorge Carvajal Posada 
 

domingo, 31 de octubre de 2010

Para ver la verdad


Para Ver la Verdad, compártela con humildad. No te apegues a nada, especialmente a los resultados de Ver a Dios en todas partes. El único resultado que puedes esperar es el Ver Mismo. El mundo no se ajustará a tu Visión, porque no la comprende en absoluto. Pero el Cielo no necesita ajustarse, porque asume sólo la Verdad. No necesita pruebas, porque las pruebas indican la posibilidad de una realidad contradictoria. La Realidad asume sólo a la Realidad, y por lo tanto, no requiere más nada. 
Jesus

martes, 12 de octubre de 2010

CERCAs

Entiendo eso de los límites personales. Comprendo a Frizt Perls y la utilidad de la teoría gestalt. Cuando la debilidad emocional nos lleva a depositar las expectativas en los demás y no sabemos ser nosotros mismos... Pero ha llegado el momento de acompañarnos más allá de ese mundo que intenta evitar la dependencia personal.  En el desconocimiento íntimo nos hemos aislado evitando al otro para conocer quienes somos; en el intento de no confundirnos con el otro hemos preferido estar confundidos solos. Es completamente justificable que hayamos intentado reordenarnos de esta forma. Aunque de todos modos, la celeridad de desprenderse de todo lo que no somos es mayor que la pretensión de descubrir lo que somos negando al prójimo. Es el momento de reconocer la interdependencia impersonal más allá de la filosofía y las terapias.

Siquiera necesito usar mis palabras para expresar lo que pienso. Puedo usar tu mente y tu corazón para saber, para sentir lo que estamos compartiendo siempre. Podemos Ser al fin absolutos, si dejamos de defender nuestros límites para hallar nuestra conciencia individual, la verdadera identidad.  El alma. Somos universales de hecho. Y si caminamos sin desconfianza a través de la relación consciente con todos y cada uno, en vez de buscarnos a tientas dentro de la personalidad definida por la percepción, experimentaremos sin lugar a dudas  lo que somos sin necesidad de estrategias humanas.

“Tú eres yo y yo soy tú…
Tú cultivas la flor que hay en ti,
para que yo sea hermoso...
Yo transformo la basura en mí,
para que no tengas que sufrir.
Yo te apoyo
y tú me apoyas.
Estoy en este mundo para darte paz;
tú estás en este mundo para darme alegría”. 

Thich Nath Han

domingo, 10 de octubre de 2010

Al pie de la letra A

Vivimos el Amor en la misma medida que conocemos a Dios.
Y tal como conocemos a Dios
nos consideramos a nosotros mismos, 
a los demás y al universo. 
Vivimos literalmente nuestras metáforas.


Afinando la voluntad

Como Guerrero de la Luz acepta
lo que ha llegado sin resistencia alguna 
y lucha por lo que no ha llegado
con toda la determinacion que seas capaz.

Fortalece tu hara y busca afinar tu voluntad.
De este modo el Hombre de Conocimiento
libera su karma y reclama su dharma.

sábado, 9 de octubre de 2010

Hoy no tendré miedo del amor.

Sólo con que pudiese comprender esto hoy, el mundo entero se salvaría. Pues es la decisión de abandonar la locura y de aceptarme tal como Dios Mismo, mi Padre y mi Fuente, me creó. Es la resolución de no seguir dormido en sueños de muerte, mientras la verdad sigue viviendo eternamente en el júbilo del amor. Y es asimismo la resolución de reconocer al Ser que Dios creó como el Hijo que Él ama, el Cual sigue siendo mi única Identidad.

Padre, Tu Nombre, al igual que el mío, es Amor. Ésa es la verdad.¿Y es posible acaso cambiar la verdad dándole simplemente otro nombre? El nombre del miedo es simplemente un error. Que hoy no tenga miedo de la verdad.

domingo, 3 de octubre de 2010

Dios es la contraparte de todo universo

Dios no guarda secretos. 
No inventa fórmulas que después olvida. No junta elementos para crear condiciones mejores.
No te pone a prueba en un mundo que no es de Él,
ni pretende que te esfuerces para que lo alcances.

Dios es fácil. No requiere ningún sacrificio. 
No te da unos dones para que los demás puedan encontrarlo a través de ti.
No pretende siquiera que lo busques... 
Y sobretodo no tiene la menor intención de que mejores; 
acaso de que reconozcas lo que no es posible mejorar.
No te castigará si no te esfuerzas, ni te premiará por hacerlo.
Porque Dios no se esconde. Está siempre, es todo. Sí. 
Pero seguimos creyendo que ha creado un universo para poder manifestarse...
¡Si  tú eres Su manifestación!
El problema no es encontrarlo,
sino reconocerlo en todo lo que hemos hallado. 

Él es la capacidad de temer, pero no es el miedo. 
Es quien te hace sentir siempre, pero no es lo que sientes. 
Sin embargo, el sentimiento sin Él está vacío, no significa absolutamente nada. Nada de nada.
Es el poder del Amor, y es el Amor en sí mismo, pero no te ama como un conocimiento ajeno a Él.

Amar es una opción para nosotros cuando nos conocemos sólo en la existencia. 
Amar es Ser cuando ignoramos el Universo como nuestra identidad, 
cuando sabemos que es nuestra recreación. 
El Amor es Su Creación, Su Hijo. 
Pero Él Es más que la suma y la substancia de todos los seres. 

Un instante que tú y tu hermano paséis juntos os restituye el universo a ambos.


“Tu camino será diferente, no en cuanto a su propósito, sino en cuanto a los medios. La relación santa es un medio de ahorrar tiempo. Un instante que tú y tu hermano paséis juntos os restituye el universo a ambos. Ya estás listo. Ahora sólo tienes que recordar que no tienes que hacer nada. Sería mucho más efectivo ahora que te concentrases únicamente en esto, que reflexionar sobre lo que debes hacer. Cuando la paz llega por fin a los que luchan contra la tentación y batallan para no sucumbir al pecado; cuando la luz llega por fin a la mente que se ha dedicado a la contemplación; o cuando finalmente alguien alcanza la meta, ese momento siempre viene acompañado de este feliz descubrimiento: "No tengo que hacer nada".
He aquí la liberación final que todos hallarán algún día a su manera y a su debido tiempo. Tú no tienes necesidad de ese tiempo. Se te ha economizado tiempo porque tú y tu hermano estáis juntos.”
 Un Curso de Milagros

Contigo no tengo que hacer nada. Porque tu eres la forma perfecta que me recuerda que el Amor pasa por alto todas las formas.
 

No saben cómo ayudarnos


No saben cómo ayudarnos. Nos han enviado una sola Voz entre la maleza y la hemos cubierto de espinas. Nos han dado la Palabra para compartirla y la hemos corrompido intentando retenerla. Pero se nos ha mostrado la pureza del corazón y la fortaleza de la mente. El poder inquebrantable de la voluntad. Todo. Todo sin excepción ha sido revelado frente a los ojos que no ven nada. El Dios informe ha tomado innumerables rostros para demostrarnos lo insignificante de los continentes. Los ángeles se han adelantado a cada uno de nuestros pasos para guiarnos más allá de este mundo. Los Maestros han descendido incansablemente para liberarnos de nuestros caminos tortuosos, que nos han devuelto de forma incesante al polvo y a la nada.

Ya no saben cómo ayudarnos. Y sin embargo, no hay urgencia, no nos han dado un ultimátum. Nadie nos va a  reprender por nuestra tozudez, por la amnesia temporal, por esta ceguera voluntaria. Él aún permanece inamovible en cada cosa que tocamos, es esencial en cada pensamiento que creamos. Vive justo aquí aguardando sin invadir la relación, el espacio que no nos hemos atrevido a conquistar, donde nuestras armas son como flores de papel. 

Hay alguien que sabe lo que hay hacer, que puede enseñarnos lo que todavía no hemos hecho nunca, que sabe como alcanzar lo que en verdad anhelamos. Hay quien nos conoce en Realidad. Esos Hermanos mayores nos dicen: sabremos esperar con paciencia infinita:  hemos recordado nuestro destino común. Y siempre compartiremos con vosotros lo único que es indeformable, lo que no es posible amenazar, ni hay necesidad de defender. Esperamos nuestra reunión inevitable y tenemos la total certeza que reconocerás definitivamente el Amor que nos une.

Conocen la verdadera ayuda. 

No somos especiales


A Eckhart Tolle:
Ahora que vendes millones de libros y das conferencias ante grandes audiencias supongo que mucha gente te idealizará ¿Cómo llevas eso?


Son proyecciones porque ellos piensan que yo soy especial. Pero todo el poder de la enseñanza espiritual viene a través de esta forma que soy por la simple razón de que yo sé que yo no soy nadie especial. Mucha gente identifica el poder del espíritu que viene a través de la forma con la forma, y es muy importante no aceptar esas proyecciones. 
Yo soy muy consciente de esas proyecciones y no las acepto, pienso que son ilusiones. En el momento que yo piense que yo soy muy especial, me identificaría otra vez con un pensamiento condicionado. Yo sé que les ha pasado a algunos maestros espirituales, el peligro es mayor si vives en un ‘ashram’ rodeado de discípulos y nunca tienes contacto con otras personas. Después de algunos años empiezas a creer que eres lo que ellos creen que eres, lo he visto en algunas personas, y vuelve el ego aún con mayor fuerza.

sábado, 2 de octubre de 2010

Escuela de Un Curso de Milagros


Hemos sentido el impulso de la gratitud y la inspiración para crear un lugar de comunión e intercambio creativo de Un Curso de Milagros, en el que cierto compromiso con este Camino a la Maestría, nos ofrezca la consistencia suficiente para que se pueda dar la reconciliación entre mente (conocimiento) y corazón (Amor), a traves de este camino de integración.
La Escuela de Un Curso de Milagros es un espacio de aprendizaje consciente, que tiene la intención de profundizar en la comprensión y en la práctica de Un Curso de Milagros. El enfoque de trabajo consiste en sesiones guiadas por 5 practicantes del Curso (Isabel Solana, Fedora Fonseca, Félix Lascas, Cristina Pantrigo y Jonàs Gnana) que permitirán esclarecer las ideas que el Curso enseña, y así dilucidar las dudas que los estudiantes puedan tener a nivel teórico para progresar en la aplicación práctica. En las clases se utilizarán diversas herramientas didácticas, como  visualización de videos, ejercicios de introspección personal, trabajo de campo o dinámicas grupales. La Escuela de UCDM incluirá en su programa una salida trimestral de fin de semana. El enfoque pedagógico divide la enseñanza del Curso en 5 temas didácticos o materias, para poder abordar el Curso con mayor facilidad de entendimiento:
  • COSMOLOGÍA DE UCDM. ¿Qué es la Creación, quién hizo el mundo, quién es Dios y su Hijo?
  • RELACIONES SANTAS - RELACIONES ESPECIALES. Aprenderemos a discriminar entre las relaciones personales basadas en el miedo y la culpa, y la relación real fundamentada en el amor.
  • AMOR Y PERDÓN. ¿Qué es el perdón? ¿Cómo se aplica? Como reconocer el poder de nuestra voluntad para ir más allá del miedo, la culpa y la separación.
  • MILAGROS Y PERCEPCIÓN. Los principios de los milagros, y los fundamentos de la percepción y la conciencia.
  • ORACIÓN Y TOMA DE DECISIONES. ¿Cuál es la elección que beneficiaría a todo el mundo y no perjudicaría a nadie? Cuál es la decisión que te ahorra más tiempo y te ayuda a alcanzar tu propósito con mayor eficiencia?
La Escuela se propone ser, además de un centro de comprensión de la visión psicológica y espiritual de Un Curso de Milagros, un altar para la experiencia de la relación real contigo mismo y con el otro. Queremos regalarte la idea fundamental que motiva la creación de esta Escuela, la lección que anhelamos enseñar para poder aprenderla.
Confío en mis hermanos, que son uno conmigo
“Confiar en tus hermanos es esencial para establecer y sustentar tu fe en tu propia capacidad para transcender tus dudas y tu falta de absoluta convicción en ti mismo. Cuando atacas a un hermano, proclamas que está limitado por lo que tú has percibido en él. No estás viendo más allá de sus errores. Por el contrario, éstos se exageran, convirtiéndose en obstáculos que te impiden tener conciencia del Ser que se encuentra más allá de tus propios errores, así como de sus aparentes pecados y de los tuyos.”
“La percepción tiene un enfoque. Eso es lo que hace que lo que ves sea consistente. Cambia de enfoque, y lo que contemples, consecuentemente cambiará. Ahora se producirá un cambio en tu visión para apoyar la intención que ha reemplazado a la que antes tenías. Deja de concentrarte en los errores de tu hermano, y experimentarás la paz que resulta de tener fe en la impecabilidad. El único apoyo que esta fe recibe procede de lo que ves en otros más allá de sus pecados. Pues sus errores, si te concentras en ellos, no son sino testigos de tus propios pecados. Y no podrás sino verlos, lo cual te impedirá ver la impecabilidad que se encuentra más allá de ellos. Buscamos la inocencia y nada más. Y la buscamos sin interesarnos por nada que no sea el ahora.”


domingo, 12 de septiembre de 2010

La libertad


La libertad únicamente viene del pensamiento
motivado por el Amor

No te equivoques

El corazon no se equivoca.
Si te has equivocado no ha sido desde el corazon.
...Por eso siempre estas a tiempo de rectificar

Sólo si es incomprensible

Sólo se puede perdonar si la herida no tiene explicación;
si no es posible comprenderlo es que no tiene causa real.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Quien?


Queremos estirarnos
Alcanzar a crear
Hogueras en la noche
Estrellas, luminarias,
Atardeceres rojos

Queremos ser y ser
Hermosos firmamentos
Flores abrasadoras
Humeantes desiertos
Senderos que penetren
Bosques de la memoria

Desde hace tantos años
Me miro sorprendida
De nuestra inquebrantable
Ansia de creación
Por qué
Yo me pregunto
Por qué no conformarnos
Con lo que ya está hecho
Con lo que se levanta delante de los ojos

Por qué no nos sentamos
A contemplar la esquina
De aquella caracola
Sin más estratagema
Por qué no nos alcanza
Con llevar un guijarro
Pesado en el bolsillo
Y encerrarlo en la mano
Y beber su frescura
Y nada más, absolutamente
Nada

Quien quiere
En su sano juicio
Seguir escribiendo en vano
Después de
Verdaderamente
Ver
La copa de un árbol
Embravecido al viento
Una hilera de hormigas
Sin ningún adjetivo
Ni remota metáfora

Quién
Absurdo humano quiere
Medirse con la vida
Y parir una estrella
Un universo nuevo
Siquiera una semilla
Una gota de agua
O la pequeña pluma
Blanca
Insignificante
Caída
Del nido
Al suelo
Perdida
Entre las hojas
Minúscula

Que
Sólo
La
Mirada
De
Un
Niño
Puede
Recoger
Del
Olvido
Atroz

Quién

Isabel Solana

Mi amor infantil

Estoy enamorado. Y tengo esa vergüenza infantil... Que no quiero que se me note, porque quiero ser mayor aunque no lo sea, al menos por aquí adentro.

Y me escondo detrás de estas palabras y de otras, casi todo el día, para que yo no sienta que tú piensas que se me nota demasiado que soy un niño pequeñito pequeñito, que se arropa entre tus miradas indulgentes que hacen crecer mi inocencia, a la cual yo me resisto porque creo que es mejor ser mayor. Mayor, ¡que fea palabra! Como si fuera mejor mayor que menor! Pues quiero ser cada vez mas pequeñito para caber en cualquier sitio que tu tengas... Y nunca más separarme.


Prefiero ser pequeño. Menor que el amor que me rodea y así me haga crecer... Para que pueda caber siempre: menor que nuestro abrazo. Menor quiero ser siempre que el corazón de Jesús para poder crecer en Él contigo. Pequeño para poder asombrarme junto a ti de lo que aún sentimos el uno por el otro...

Estoy enamorado, pero soy todavía pequeño. Y no quiero que se me note.  Así que si aún me da vergüenza, perdóname; no quiero parecer fuerte y grande para decirte con sabias palabras cosas del amor. Ahora sólo siento así de sencillo, sin mucha elocuencia, con un poco de timidez y lágrima fácil. Con esta emotividad infantil... Vulnerable al tacto e indefenso a tu voz. No querría que parezca que sé lo que digo (porque no lo sé) y mañana me dé más vergüenza haberlo dicho. Pero sé que no dirás nada para que yo sólo crezca en tu Inocencia...

Porque estoy enamorado, por eso. Y aunque no recuerde bien, debe ser así cuando eres niño. Por la ingenuidad digo, y la alegría de pensar en ti todo el rato, y esperar verte nomás para estar, sin planes, sin proyectos grandiosos. Sólo estar asi sentadito a tu lado y acariciarte una mano cuando no te des cuenta.

Porque me oigo el corazón latir y no quiero que te des cuenta que estoy aqui sólo por ti. Y en la timidez del silencio no sepa que decir, e invente cosas que explicar de mi que son mentira para que te fijes en mi.  Y tu sonrías porque sabes que no son verdad pero no te importen porque no me quieres por lo que yo diga. Y tampoco sepa qué hacer, y cuando te prometa que haré muchas cosas contigo, y tú sepas que seguramente no las haremos, no te importe porque no nos amamos por las cosas que hacemos.

 Y es así es como yo recuerdo a donde tu miras de verdad, cuando yo busco tu atención. Y sé que no estoy enamorado por ninguna de las cosas que digo de ti, ni de mi... Porque soy pequeñito y aún no sé qué es el Amor. Por eso prefiero seguir así sin pretensión de madurez, pues si algo he de pretender prefiero esta niñez que me deja ver a través de ti,  y ahuyentar el tiempo, el ahorro del saber, para seguir siendo pequeñito y que mires con dulzura mi torpeza, y así yo sienta como se cura todo lo que ves en mi. Porque es así como veo que proteges mi Inocencia, de modo que yo únicamente debo cuidarme de recibir tu dulzura y aplicarla donde tengo vergüenza de que mires...

... Imagino que eso debe ser estar enamorado y ser inocente. Verdad?


sábado, 28 de agosto de 2010

Retribalización sanadora

Más allá del vínculo fraternal, de toda familiariedad.
Más allá del complejo de ser distintos, y del extraño complejo de ser iguales.
Más allá, sanamos nuestra identidad

Saber o no saber, esa es la cuestión

Para el que no sabe no cuesta aprender.
 Para el que sabe, es un suplicio.