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viernes, 6 de mayo de 2011

Todo es para el amor

Todo es para el amor, pero no todo es amor. 

No hay excepción: Todo lo que hacemos es para hallar el Amor. Comer, buscar reconocimiento, ganar dinero, querer placer – huir del dolor, mejorar por nosotros mismos, mejorar para los demás. Queremos ser aceptados por el amor. Pero en verdad eso que buscamos es un misterio: ¿Por qué sino buscaríamos ansiosos en los lugares más recónditos del mundo, en las formas más inverosímiles de nuestras relaciones? Todo no es por amor ciertamente. No matamos por amor, no nos defendemos por amor, no nos comparamos ni competimos por amor, no deseamos a alguien, ni tememos el rechazo, ni sufrimos la pérdida por amor, no nos manipulamos los unos a los otros por amor. Todo lo hacemos inconscientemente para hallar el amor, pero no todo lo que hacemos es amoroso. 

Esta es la confusión original: Es imposible realizar el Amor por medios que no son amorosos. Causa y efecto nunca están separados. No te preocupes del Amor, ocúpate de amar.
 
 
 

martes, 19 de abril de 2011

El casamiento

"Vive, alma, a expensas de tu servidor;
que aumenten sus fatigas tu tesoro;
y cambia horas de espuma por divinas.
Sé rica adentro en vez de serlo afuera.
Devora tú a la muerte y no la nutras,
pues si ella muere no podrás morir."

William Shakespeare


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sábado, 16 de abril de 2011

Manifiéstate


Tienes una función que desempeñar. No estás aquí para ti...


La vela no está allí para iluminarse a sí misma

Nawab Jan-Fishan Khan

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martes, 12 de abril de 2011

Estar presente

Si rechazas el pasado, no estarás presente.
Si deseas el futuro, no estarás presente.

Estar presente, es aceptar todo el tiempo con gratitud.



El secreto del éxito

El desarrollo de tu potencial total se despliega cuando dejas de competir contra los demás y contra ti mismo. Cuando dejas de hacer las cosas por algun motivo, con la intención de hallar beneficio. Cuando dejas de trabajar para ti. Cuando puedes decir sinceramente: ¡a la mierda mis intereses, que se jodan mis expectativas!






Los escogidos

Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos debería rezar: Todos son llamados, pero son pocos los que eligen escuchar. Por lo tanto, no eligen correctamente. Los "escogidos" son sencillamente los que eligen correctamente más pronto. 
Las mentes sanas pueden hacer esto ahora, y al hacerlo hallarán descanso para sus almas.

UCDM



Oportunidad de lugar y tiempo


Oportunidad de lugar y tiempo-SESHA from Sesha Vedanta Advaita on Vimeo.



lunes, 11 de abril de 2011

Sé tu propia autoridad

Seamos claros: ¡Ser tu propia autoridad no significa ser una autoridad para nadie más! Simplemente significa que no dejas que nadie sea una autoridad para ti. Todo el mundo es libre de elegir, incluyéndote a ti. Y todo el mundo es responsable de la elección que hace. Las cosas no podrían ser de otra manera.

Muchas personas intentan cruzar estas líneas claras de responsabilidad, pero eso sólo nubla su percepción de la realidad. No busquéis el castigo con glotonería. Honrad estas frases y os honraréis mutuamente.

En primer lugar, entiende que no estás responsabilizándote de ti mismo cuando:

1. Dejas que otra persona decida por ti, o

2. Decides por la otra persona.

Esto es codependencia. No es algo que te fortalezca ni que fortalezca al otro. Puede parecer que te da una ventaja temporal, pero el precio que pagas por esa ventaja es perder la libertad de elegir tu propia vida.

Es genial escuchar a otros y aprender de otros. Compartir íntimamente es esencial para tu crecimiento espiritual. Te ayuda a saber dónde estás y puedes usarlo para expandir tus percepciones. Pero los demás no saben lo que necesitas. Ni siquiera las personas con capacidades psíquicas y los intuitivos pueden decirte lo que necesitas saber. Es posible que te transmitan una información importante, o tal vez no. En cualquier caso, eres tú quien debe usar dicha información para encontrar tu paz.

Entiende que hay un límite a lo que otras personas te puedan decir que te resulte verdaderamente útil. Y esos límites también son aplicables a lo que tú puedas decir a los demás. La mayor ayuda que puedes dar o recibir de los demás son las palabras de ánimo. Cualquier otra cosa no suele servir de mucho.

Para ser tu propia autoridad, debes dejar atrás la idea de que hay respuestas fuera de ti. Debes dejar atrás el concepto de que hay algo que conseguir.

La autoridad viene directamente de la experiencia. Dice: “Honro mi vida. Acepto lo que es verdad para mí, aunque no sea verdad para otros”.

La autoridad interna es inconsistente con dar recetas a otros. En cuanto intentas hacer que otros encajen en tus valores y creencias, recortas el poder que esos mismos valores y creencias tienen en tu vida. En cuanto necesitas el acuerdo de otros para honrar tu propia vida, has perdido el contacto con tu autoridad interna.

Todo el mundo tiene el derecho y la responsabilidad de decir: “Esto es cierto para mí. Esto funciona para mí”. Esta autoafirmación es importante. Porque ninguna otra vida es exactamente como la mía. Las experiencias de cada individuo son únicas, y deben ser aceptadas como tales.

Cualquiera que trate de negar la integridad de mi experiencia, niega también su propia experiencia. Es imposible autoafirmarse negando a otros.

De modo que toda la energía que invierto en negar y juzgar a los demás, me aleja de mi guía interna y de mi verdad. No empiezo a saber lo que es verdad para mí hasta que honro la experiencia de otros.

Y esto también va en el otro sentido: no empiezo a oír mi propia verdad mientras haga más caso de la experiencia de otros que de mi propia experiencia. La autoridad viene de dentro y se detiene en la superficie de la piel.

Mi autoridad establece límites a mi deseo de elegir cuando ese deseo altera la libertad y la responsabilidad de otros para elegir por sí mismos. También me capacita para elegir por mí mismo cuando otros quieren elegir por mí.

Mi autoridad es consistente con tu autoridad, e igual a ella. Tú no puedes negar ni excederte en tu autoridad sin invitarme a hacer lo mismo. En este sentido, tu fidelidad a tu propia experiencia fomenta tanto tu inocencia como la mía.

Ahora, dicho esto, está claro que excedernos en nuestra autoridad o someternos a una autoridad externa forma parte de nuestro proceso de aprendizaje aquí. Es parte de nuestra danza conjunta.

Así, nuestra intención no debe ser la de acabar el baile, sino ser testigos de él. Ser testigo de esta danza hace que los movimientos se centren. Los hace más visibles. A medida que tomamos conciencia de nuestro exceso o falta de autoridad, la corrección se realiza de manera natural. Ser testigos nos ayuda a ver y aprender de nuestra propia conducta sin juzgarla.

El problema con la autoridad es uno de los problemas más profundos con los que vamos a tener que lidiar. No hay ni uno solo de nosotros que no se encumbre o que no se machaque hasta acabar a ras de suelo. No aprendemos sobre nuestra autoridad existencial hasta que no vemos la falsedad de nuestra autoridad basada en el ego. Una viene de la simple aceptación de nosotros mismos y de los demás. La otra viene de una profunda sensación de inadecuación que proyectamos en los demás.

Quienes tienen la ilusión de ser superiores a los demás, suelen abrigar sentimientos inconscientes de inferioridad. Y los que se refieren constantemente a la fuerza o a la sabiduría de otros, suelen abrigar sentimientos inconscientes de superioridad. Curiosamente, ni la persona que se presenta como superior ni la persona que se presenta como inferior, están dispuestas a quedarse solas con sus convicciones. De un modo u otro, ambas buscan el apoyo y el acuerdo de los demás.

Debemos despertar al hecho de que podemos ser demasiado fuertes o demasiado débiles para nuestro propio bien. A los que estudian el “I Ching” este concepto no les resultará extraño. Los que son demasiado fuertes atraen a los débiles, y así ellos mismos se debilitan. Y los que son demasiado débiles atraen a los fuertes, y se fortalecen gracias a ellos.

El fuerte y el débil usan al otro para alcanzar el equilibrio. Por desgracia, éste no es un proceso consciente, de modo que el intercambio no suele entenderse bien y tampoco se agradece.

En este punto de nuestra evolución colectiva parece importante que este proceso de llegar al equilibrio se haga de manera consciente. Por eso se están publicando tantos libros sobre el abuso y la codependencia. Estos intercambios, cuando se producen inconscientemente, dejan muchas heridas indescriptibles.

Hablar de nuestras heridas es saludable. Es nuestra manera de adueñarnos de nuestra experiencia y de responsabilizarnos de nuestra curación.

Todo este proceso tiene que ver con el RESPETO, respeto por nosotros mismos y respeto por los demás. “Respeto” viene de la palabra “specere”, que significa mirar, Re-spetar, por lo tanto, significa mirar atrás, volver a ver o ver de una manera diferente.

Se comprende que primero “veremos oscuramente a través del cristal, y después veremos con claridad”. Primero percibiremos mal, y después corregiremos nuestra percepción. Primero cometeremos errores y después aprenderemos. Primero nos excederemos el uno con el otro y después nos perdonaremos.

Éste es un proceso que se repite una y otra vez. Conseguimos el respeto por nosotros mismos y por los demás violando la ley de igualdad. La conciencia de nuestra violación es la que nos lleva hacia la igualdad.

De modo que cuando decimos: “Sé tu propia autoridad”, queremos decir: “Aprende a ser quien verdaderamente eres y aprende a ver a los demás como verdaderamente son”. Practica la igualdad. Aprende de la desigualdad. Acepta el proceso. Úsalo para alinearte y crecer.


Paul Ferrini
12 pasos del perdón

Ram Dass entrevista a Thicht Nhat Hanh


"El odio es como una flor que necesita ser irradiada por la luz del Sol..."



Yoga Supramental

La única creación para la que hay lugar aquí es la supramental, es decir el descenso de la Verdad divina sobre la tierra, no solamente a la mente y al vital, sino también hasta el cuerpo y la Materia. Nuestro objetivo no es eliminar todas las «limitaciones» que dificultan la expansión del ego, ni dejar libre curso y abrir un campo ilimitado a la ejecución de las ideas de la mente humana o de los deseos de la fuerza vital egocéntrica.

Ninguno de nosotros está aquí «para hacer lo que quiera» o para crear un mundo en el que finalmente podamos hacer lo que nos guste; estamos aquí para hacer lo que quiere el Divino y para crear un mundo en el que la Voluntad Divina podrá al fin manifestar su verdad sin que ésta sea en lo sucesivo deformada por la ignorancia humana, ni pervertida y desnaturalizada por el deseo vital. La obra que el sadhaka del Yoga supramental tiene que efectuar no es su trabajo personal al que puede poner sus propias condiciones, sino la obra divina que tiene que ejecutar de acuerdo con las condiciones establecidas por el Divino.

Nuestro Yoga no es por nosotros mismos, sino por el Divino. No es nuestra expresión personal lo que tenemos que buscar, la manifestación del ego individual liberado de toda limitación y de toda traba, sino la manifestación del Divino. De esta manifestación, nuestra propia liberación, nuestra perfección y nuestra plenitud espiritual serán un resultado y una parte, pero no en un sentido egoísta o por un fin personal o interesado. Esta liberación, esta perfección, esta plenitud, no deben tampoco ser perseguidas para nosotros mismos, sino para el Divino.

Sri Aurobindo




viernes, 8 de abril de 2011

Despertar a lo Eterno

Videntes del Camino

Una experiencia universal

 El progreso es la ilusión de vivir en el tiempo. El malentendido fundamental es creer que el viaje tiene un destino que es probable que alcancemos o no. Cuando, en realidad, nosotros mismos somos el  propio destino.El universo siempre será el resultado de nuestra experiencia del viajero que creemos ser: Esa variable identidad que depende del paisaje. El universo será nuestra única experiencia al comprender que el viaje, el viajero y el destino son uno.


"No eres una criatura humana en una aventura espiritual, 
sino un ser espiritual en una aventura humana". 
 Deepak Chopra


miércoles, 6 de abril de 2011

Un Curso de Amor


Pronto inauguraremos la web:




Si yo fuera tú

 Si yo fuese tú, me pasaría exactamente lo mismo. 
 Si su pasado fuera tu pasado.
Si su dolor fuera tu dolor.
Si su nivel de conciencia fuera
tu nivel de conciencia.
Pensarías y actuarías exactamente
como él o ella.
Esta comprensión trae,
perdón, compasión y paz.
Eckhart Tolle.

Prepárate para el amor

La mayor parte de la humanidad cree que el amor es algo mágico, que llega por ciencia infusa y desaparece por arte de magia. Que cuando se dan las condiciones y las circunstancias ideales el amor aparece espontáneamente, y cuando las circuntancias no son las adecuadas, el amor se desvanece, pues ya no hay nada que lo sustente. Pero el Amor no es el resultado de la magia, el Amor es el fruto de la voluntad de amar. Al amar se revela el amor latente en toda situación, en cualquier cualquier relación.
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El amor es inherente a la acción de amar, la voluntad de la Conciencia por extenderse. Sin embargo, la experiencia del amor sin el impulso milagroso, sin la acción de amar, aunque el amor mismo esté aqui presente, se nos pasará por alto. Casi todo el mundo sabe que es un impulso imparable propio de la naturaleza del Corazón que todos los seres humanos compartimos. Nuestro malentendido parte de otorgar a la causa del amor una fuente externa, ajena a la responsabilidad de crear nuestra propia experiencia amorosa. El amor - el sentimiento-, es fruto de amar - el verbo. Cuando negamos la responsabilidad de amar, preferimos hablar de amor, considerar la probabilidad de que llegue por algún tipo de suerte que no nos comprometa. Así evitamos amar debido al dolor del pasado y el resentimiento que genera recordar el fracaso de amar, pero la atracción sigue siendo tan poderosa que nos refugíamos en la imagen del amor. El romanticismo se convierte en un ídolo, esa sensación onírica de algo lejano e inasible, que les sucede sólo a aquellos que vien en circunstancias perfectas para que el amor perdure intacto, esa sensación tan parecida al miedo, que sólo nos ha sucedido temporalmente cuando estamos inyectados de endorfinas. Hacemos del amor una abstracción mental y retiramos el poder creativo y transformador de nuestra conciencia, apagando la voluntad por extendernos más allá de nuestros límites personales. Porque el amor es una experiencia de afecto abstracto por toda la creación, que se vive internamente en una relación específica, y que nos libera de la sensación limitante de nuestra identidad personal. El amor no se puede limitar a ninguna circunstancia, porque no tiene ningún atributo material o temporal.
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El amor encontrará los canales de comunicación que tú le abras, por escasos que sean o por tímidamente que lo hagas; sólo necesita tu permiso. La ley fundamental para hallar el amor, es amar. ¿Ya no se encuentra en tu relación de amistad o pareja? ¿Tu experiencia de amor ha quedado condicionada por un suceso? Entonces es momento de volver amar tu relación. Ahora. Ama y ama hasta sacarle brillo al otro. Porque amar es la acción del amor por hacer acto de presencia. Ya no podemos quejarnos porque no brillamos si alguien no nos ama, es el momento de ponerle enfásis al verbo, a la acción, y olvidar por un momento el pensamiento idílico que tenemos del amor. Respira y toma impulso para asumir responsabilidad por lo que sientes: tú no eres el efecto de tus emociones ni pensamientos.  Cuando amas de verdad, no te importa la forma que tome el amor, porque el amor es contenido informe, es la esencia luminaria que llena la inmensidad del espacio entre nosotros, la vacuidad fulgente interior de los átomos. El amor es invisible, tan sólo en sus frutos lo puedes reconocer. El amor es lo inmanifestado expresándose a través de ti. Es el Misterio en el que te fundes para volver a nacer en una nueva relación con lo desconocido. El amor no es lo que creemos, por eso tenemos que descubrirlo. Thoreau nos iluminó al decir: «¿Cómo podremos recordar nuestra ignorancia —según exige nuestro crecimiento—, si continuamente usamos nuestros conocimientos?». El amor nos pide que nos rindamos a su Conocimiento, porque no sabemos quienes somos.
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El amor se encuentra amando, tal como te encuentras tú... Los accesos extáticos al amor pueden suceder en cualquier situación que te hayas entregado a la imagen de lo amado, pero no pasarán de ser un bello momento de devoción, no tendrán fuerza en ti para echar raíces. Hay que proveerle un lugar seguro donde pueda germinar, una sola relación real bastará para propagar a través de ti el germen del amor. Una relación con la que te comprometas con la libertad, a través de una acción intransigente que no pueda ser vulnerada por nada que ninguno de los dos digáis o hagáis. Donde pases por alto el ego del otro, y no te culpes por los pensamientos del tuyo. ¿Qué importa lo que digáis si no lo ha dicho el amor? ¿Qué importa lo que hagas si no lo ha hecho tu voluntad de amar? No tiene ningún efecto real sobre ti... No cambia el amor que hay dentro de ti, eso de lo que estás hecho no se puede contaminar ni destruir.  No hace falta que busques el amor ni lo que significa, tan sólo encuentra los obstáculos y elimínalos diligentemente. Si el amor es real, si existe de verdad, estará allí esperándote para que lo reconozcas. Empieza a trabajar, sigamos trabajando juntos; fortalezcamos el corazón debilitado por las extrañas relaciones que tenemos entre nosotros. 
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Si estableces de antemano el propósito del amor más allá de cualquier percepción o prejuicio entonces no puedes fallar, porque te apoya la Realidad misma: el Universo se confabulará para que seas un mensajero de la verdad, un testigo de Su Amor.  Empieza por algo cercano y cotidiano, difícil, donde te veas empujado fácilmente por la reacción. El otro no tiene que saber siquiera que es objeto de tu transformación. ¿Qué puede haber más valioso que el fruto de este karma yoga? Si piensas:  Mmmm, seguro que entre nosotros no es posible el amor. ¡Entonces comienza por ahí! Creerás que estás sacrificando tu valioso tiempo, tu preciosa energía. El ego te dirá que no vale la pena. Pero no estás sacrificando nada, más que las ilusiones personales de lo que debe ser o no debe ser una relación. ¿Pero qué demonios sabemos tú y yo? Si lo supiéramos no lo estaríamos intentando tan torpemente. El amor es para guerreros. Porque el amor te va a sacudir como una tormenta en alta mar, aunque el fruto no puede ser nunca amargo. Es siempre alguna forma de paz. Por eso, el amor, es sólo para aquellos que quieren superar la guerra contra sí mismos.  Prepárate para el amor, amando. 
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“Pero a vosotros que me escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian; bendecid a los que os maldicen y rogad por los que os calumnian. Si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tendréis?, pues también los pecadores aman a quienes les aman. Y si hacéis el bien a quienes os hacen el bien, ¿qué mérito tendréis? Por el contrario, amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada por ello; y será grande vuestra recompensa, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es bueno con los ingratos y con los malos.”  Jesús.


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